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viernes, 12 de julio de 2013

#Minería #FAO: Resolución contra ocupación temporal en Cerro de San Pedro



Con fecha 26 de junio del 2013, se resolvió declarar viable la inconformidad de los habitantes de Cerro de San Pedro contra la Resolución de Ocupación Temporal de fecha 3 de junio de 2005, esto dentro del Amparo en Revisión 205/2013 del Segundo Tribunal Colegiado de Noveno Circuito, misma que fue notificada a los integrantes del FAO con fecha 10 de julio del 2013. 


En el año 2004 y ante la imposibilidad de acceder de forma legal a las tierras del proyecto minero en Cerro de San Pedro, la empresa Metallica Resources Inc, hoy New Gold, promovió la figura de ocupación temporal de 292 hectáreas que incluian el pueblo de Cerro de San Pedro, en este sentido y de manera ilegal, la Secretaria de Economía resolvió otorgar la ocupación de todo el pueblo a la empresa minera canadiense, misma que hoy pretende afectar con su etapa 5 de explotación, ante esto RAFAEL FLORES LOPEZ en su carácter de habitante de Cerro de San Pedro promovió Juicio de Amparo Indirecto en contra de la determinación de la Secretaría de Economía, en el cual en primera instancia fue declarado improcedente por el Juez Primero de Distrito de Noveno Circuito, sin embargo dicha resolución fue revocada ante la instancia superior a fin de que se pronunciara de fondo con respecto a la ilegal ocupación temporal en tierras urbanas sin llamar a los habitantes de la comunidad, violando sus derechos humanos,  dicha resolución sienta un precedente para la defensa de los territorios afectados por los proyectos de este tipo. 


Si bien esto representa un triunfo más en contra del Proyecto Minero en Cerro de San Pedro, esta Resolución se debe cumplir cabalmente, es necesario poner la problemática minera en la agenda nacional de manera inmediata, es necesario reformar la Ley Minera actual que es anticonstitucional y viola los derechos humanos con respecto al tema de las resoluciones de ocupación temporal,  de una vez  debe quedar claro el derecho a la consulta de los afectados, recordemos que las formas de trabajo sucio de las mineras incluyen el soborno de las autoridades y las intensas campañas mediaticas de desinformación y división, para convertir estos triunfos en simples situaciones temporales.


Nota: La ocupación temporal es una resolución administrativa que emite la Secretaria de Economia via la Dirección general de mineria, mediante la cual autoriza la ocupación de superficies de particulares y de los titulares de la propiedad social (ejidos y comunidades) para la operación de los proyectos mineros, especialistas consideran que es en dicho proceso donde se da el despojo fisico de las superficies de los afectados.

Vía: FAO

sábado, 20 de abril de 2013

#FAO: La historia de la #Minería en #México


Por: Mario Martinez Ramos, Frente Amplio Opositor a MSX (FAO)/Red Mexicana de Afectados por la Minería (REMA)

La historia de la minería en México a partir de su actividad a nivel industrial está marcada por el saqueo de nuestros recursos naturales no renovables hacia otros países, por la explotación humana y por una cadena de impactos de todo tipo causados por los diversos sistemas de explotación y beneficio de los valores metálicos.

Los avances tecnológicos y científicos han evolucionado y transformado estos sistemas, la minería subterránea tradicional quedó atrás y aparecen nuevos sistemas con características mucho más agresivas conocidos como tajos a cielo abierto, como en el caso de la canadiense New Gold - Minera San Xavier, en Cerro de San Pedro, en el estado de San Luis Potosí, y la actual minería subterránea por el sistema de tumbe y relleno de la también canadiense Fortuna Silver Mines - Minera Cuzcatlan en San José del Progreso, Oaxaca. Dos casos muy sonados, el primero por el escándalo jurídico que dejó al descubierto las grandes redes de corrupción tejidas por las empresas mineras dentro del Poder Judicial, que van desde una simple mesa del ministerio público hasta los más altos tribunales del país, y el segundo por la gran cantidad de activistas opositores asesinados.

No podemos negar la importancia de la minería en el desarrollo tecnológico, económico y social del país. Pero es más importante la preservación de la biodiversidad, que es el sostén de la vida y el bienestar social. Las actuales empresas mineras no reconocen que hay realidades sociales, derechos laborales, ambientales y humanos; derechos de los pueblos indígenas, y otros aspectos que no se pueden soslayar ni legitimar como es la expulsión forzada de comunidades, su desaparición y el despojo de agua y tierra, indispensables para su supervivencia.

Con estos nuevos sistemas las únicas beneficiadas siguen siendo las grandes empresas mineras nacionales y transnacionales. Les permiten reducir en 80 por ciento la planta laboral y en menor tiempo duplicar la capacidad de producción comparada con los sistemas utilizados anteriormente. Basta ver las estadísticas de los diez años recientes en producción de oro y plata: duplican lo que se produjo en los 300 años anteriores, y no es mayor por la resistencia que decenas de comunidades oponen. A cambio, los costos sociales, ambientales, económicos y políticos que estos sistemas causan al país son incalculables, además de irreversibles pues dejan una irreparable deuda ecológica para las próximas generaciones.

Para introducir y aplicar estos nuevos sistemas de explotación minera en nuestro país, previo al Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), en 1992 se reformó el artículo 27 constitucional y sus leyes reglamentarias como son la de Aguas Nacionales, la Agraria, la de Inversión Extranjera, la Minera, entre otras, con el fin de allanar el paso a las grandes empresas nacionales y transnacionales a las tierras de régimen social, ejidales y comunales.

El marco “ilegal” de la ley minera diseñado en 1992 y sus modificaciones posteriores han fomentado en forma alarmante la impunidad jurídica de las empresas, y la pérdida de los más elementales derechos de la población. La ley minera es única, acusa una total discordancia constitucional y para con otras leyes también reglamentarias del artículo 27, lo cual genera conflictos jurídicos que entorpecen la instalación de estas empresas por la vía legal, situación que las ha obligado a crear extensas redes de corrupción dentro de los tres niveles y poderes de gobierno. También han creado redes militares, religiosas y académicas, por lo cual el conflicto causado por la actividad minera se ha convertido en un asunto de gobernabilidad y seguridad nacional. Ante esta crítica situación, el Poder Legislativo está discutiendo la necesidad de una nueva ley minera. 

A estas alturas, ya es imposible ocultar y desestimar los graves daños ambientales, económicos, sociales y políticos que la actividad minera está causando al país, muy en especial al campo. La diversidad biológica de nuestro país tiene la capacidad de producir en forma sustentable y perene una gran gama de productos indispensables no únicamente para el crecimiento económico, sino también para el bienestar de millones de mexicanos.

La actividad minera está prácticamente exenta de impuestos, tampoco genera actividades transformativas, o sea se limita al extractivismo de minerales y no a su aprovechamiento industrial.  La mayor parte de esta actividad se dedica a la explotación de minerales con contenidos de oro y plata, cientos de toneladas de estos productos minerales salen de nuestro país anualmente incluso sin afinar, en lingotes de doré, por lo cual no generan cadenas productivas y tampoco empleos. A cambio, nos dejan aire, agua y tierras contaminadas, improductivas de forma irreversible; montañas de desechos tóxicos, corrosivos, productores de drenajes ácidos, cuya actividad contaminante afecta por cientos de años nuestras tierras y depósitos de agua  subterránea y superficial.

El impacto que sufren las fuentes de agua superficiales o subterráneas a causa de los sistemas minero metalúrgicos es realmente criminal, no sólo por las grandes cantidades de agua que utilizan, sino también por el uso que le dan. 

Por ejemplo, en Mazapil, Zacatecas, para el proceso de lixiviación, la empresa minera utiliza 94 millones de litros diarios para mezclarla con cianuro de sodio. Esta agua contaminada por infiltración hacia el subsuelo, por escurrimiento superficial y por la evaporación que sufre en el proceso lixiviante, contamina todo el ciclo hidrológico. En el caso de Cerro de San Pedro, San Luis Potosí, New Gold Minera San Xavier utiliza 32 millones de agua al día para el mismo proceso. En los dos casos son zonas desérticas con acuíferos sobreexplotados, el agua que consume Minera San Xavier sería suficiente para dotar a 300 mil personas con cien litros diarios, cuando en la ciudad carecen cientos de miles de personas de este vital líquido.

No es posible que por el desarrollo de un proyecto minero con una capacidad de actividad-tiempo limitado, que lo único que produce es saqueo, contaminación, desestabilidad social, se sacrifique el consumo humano y se cancelen de por vida actividades perenes, sustentables y de incuestionable utilidad pública como son las agrícolas y ganaderas.

Es así, que la actividad minera no regula el beneficio social de los elementos naturales no renovables que son del dominio directo de la nación y claves en el desarrollo del país, ni comparte una distribución social equitativa de sus beneficios. ¿Como podría conservar nuestra riqueza pública una actividad que utiliza sistemas altamente agresivos con impactos irreversibles al medio ambiente? 

El aprovechamiento de los recursos naturales no renovables, como es el caso de los que aprovecha la actividad minera, requiere concepciones de visión de largo plazo y de responsabilidad generacional. 

Hoy la responsabilidad de la explotación de los recursos naturales se enfrenta a nuevos desafíos, están avanzando en forma secreta y acelerada las negociaciones para el acuerdo estratégico transpacífico al que se incorporó nuestro país en junio de 2012, y el cual entre otros leoninos artículos destaca el que los gobiernos parte de este acuerdo, no aprueben leyes en materia de medio ambiente, salud y trabajo que afecten los intereses de las corporaciones multinacionales. Este pretendido acuerdo es aún más antisocial y lesivo que el TLCAN. El acuerdo transpacífico no es sólo con nuestro país, tiene influencia regional y su finalidad es asegurar los mercados necesarios para la  reproducción capitalista. 

En ese contexto y en estos momentos, las iniciativas de ley son retos de conciencia y de responsabilidad para con nuestro país, tarea que ya no puede ser exclusiva del Poder Legislativo con casi nula credibilidad en estas tareas. Ya está operando la sociedad por medio de los grupos organizados y de los justos reclamos de las  comunidades afectadas por el despojo de su patrimonio territorial.

Publicado en La jornada del Campo No. 67, edición impresa.

#CerrodeSanPedro: breve historia de sus luchas

Por: Frente Amplio Opositor a Minera San Xavier (FAO) / REMA

[FOTO: MAJLOC. Visita a CSP de otros pueblos.]

Un pueblo como muchos otros fundado por la avaricia del oro, víctima de la despiadada explotación humana, de sus riquezas y recursos naturales. La diferencia de este poblado con los muchos otros radica en su eterna rebeldía que se remonta a la llegada de los conquistadores españoles a este territorio.

Después de haber doblegado y ocupado la gran Tenochtitlan, el año 1550 cuando las avanzadas españolas llegaron a este valle, al que algunos historiadores dicen que llamaron Valle del Tangamanga, habitado por tribus nómadas guachichiles, que conformaban la nación Chichimeca. Este valle también era conocido como El Tunal Grande por el hecho de que su cuenca, con un área de casi dos mil kilómetros, estaba cubierta de todo tipo de cactáceas.

Lo cerrado y la altura de las cactáceas y la destreza con que sus habitantes manejaban el arco y la flecha propiciaron la lucha de resistencia de los guachichiles, la cual se prolongó por más de 40 años. Los españoles se vieron obligados a continuar su avance conquistador hacia el norte de lo que hoy llamamos México por los flancos oriente y poniente del valle. A este acontecimiento, los historiadores le llamaron “La guerra de los 40 años”. Fue hasta 1590, con un desgaste enorme de ambos lados y la diplomática intervención del capitán “mestizo” Miguel de Caldera, que se firmó la paz entre los bandos en pugna.

El 4 de marzo de 1592 un natural de la zona mostró a los españoles la ubicación de la rica montaña mineralizada conocida posteriormente como Cerro de San Pedro y simbolizada como emblema del Escudo de Armas de la Ciudad de San Luis Potosí (SLP) y de su estado. Así se fundó el poblado también conocido como Cerro de San Pedro y posteriormente el municipio que lleva el mismo nombre.

La llegada de miles de mineros a San Pedro de diferentes lugares, atraídos por la riqueza del Cerro, obligó a fundar en el valle lo que hoy es la ciudad capital de SLP. El agregado de “Potosí” se le dio por considerar que las minas de San Pedro eran tan ricas como las más ricas del mundo en ese entonces, las minas de la ciudad del “Potosí” en Bolivia.

Así se inició un calvario de saqueo y explotación humana y de nuestras riquezas naturales, en las labores mineras. Se acabó la etnia guachichil, los bosques de encinos, pinos y otras especies maderables que cubrían los cerros fueron arrasados, utilizados para la fundición de los metales. El Tunal Grande desapareció para dar paso a la urbanización.

[FOTO: Marcos Guevara Rivera. Guardia privado en Minera San Xavier]

La actividad minera es intermitente, se agota la veta y se suspenden las actividades hasta que se encuentra otra veta; esto puede durar meses o muchos años, mientras tanto, mucha gente abandona la zona en busca de empleo desplazándose hacia otro centro minero en explotación.

En una de esas recurrentes crisis, en 1762 –cuando todavía la economía de la ciudad capital en buena medida dependía de la minería–, la hacienda pública se vio afectada por la inactividad minera; como medida, las autoridades impusieron nuevos impuestos y medidas represivas contra los que por falta de empleo deambulaban por las calles, no pocos de ellos fueron apresados y enviados a otras ciudades a trabajos forzados, incluso a Cuba.

La reacción social no se hizo esperar, los mineros de Cerro de San Pedro se organizaron liderados por Patricio Alanís, minero y habitante del poblado del mismo nombre; hicieron una manifestación a la que se unieron gente de los municipios de Armadillo y de Soledad, de los ranchos y de los siete barrios que conformaba la ciudad capital. Dialogaron con las autoridades y se retiraron con la promesa de que cambiaría la situación. Ya entonces las promesas eran sólo eso, pero la gente era otra, se reagruparon y en ese tiempo más de cuatro mil manifestantes asaltaron la cárcel y liberaron a los presos, asaltaron las casas reales y al grito de “¡Nuevo rey, nueva ley!” y “¡Abajo los gachupines!”, se desataron lo que la historia registra como los “tumultos”.

El descontento social crecía, el ejemplo de rebeldía de los mineros de Cerro de San Pedro amenazaba con extenderse a otros estados, el gobierno local se vio rebasado y tuvo que pedir refuerzos a México. Aquí el conde de la hacienda de Peñasco con sus fuerzas especiales atacó a los sublevados, por otro lado llegó el visitador José de Gálvez y se hizo cargo de la represión. Finalmente los insurgentes se fueron replegando y sus líderes, como Patricio Alanís, que utilizaban una mina como cuartel general, fueron capturados, decapitados y sus cabezas expuestas públicamente, sus familias desterradas y sus casas quemadas.

Después de la guerra de Independencia, se quedó la explotación en manos de los gringos hasta 1948, después del fin de la Segunda Guerra Mundial. Dada la depreciación de los valores de los metales, la American Smelting and Refening Company suspendió sus actividades de explotación, y mediante artimañas y corrupción de los lideres obreros, echó a la calle a cientos de trabajadores con un mes de salario como indemnización. Es el destino de los pueblos mineros: su sustento está sujeto a la oferta y la demanda de los metales y al agotamiento de sus recursos minerales.

Los casi seis mil habitantes con que contaba en 1947 el poblado (cabecera municipal de Cerro de San Pedro) lo abandonaron en busca de sustento y el lugar se volvió pueblo fantasma. Sus escasos habitantes, un ciento, aferrados a su tierra, sobrevivían buscando hilos o venas de mineral y de rascarle en forma artesanal su contenido; dos o tres vivales se enriquecieron con el sacrificio de esta gente a las que le “regateaban”: compraban a precios irrisorios el metal, para luego venderlo caro.

Fue en 1995 cuando aparecieron las mafias mineras canadienses, alentadas por las políticas entreguistas de Carlos Salinas de Gortari, quien en 1992, a fin de entregar nuestro país a las trasnacionales, modificó el artículo 27 constitucional y todas las leyes que de ella emanan –lo hizo como condición para la firma del leonino Tratado de Libe Comercio de América del Norte (TLCAN)–. Fue así como de un plumazo inició la desaparición del régimen social de la tierra (ejidal y comunal), el agua y todos nuestros recursos naturales que habían sido conquistados a sangre y fuego en el movimiento revolucionario de 1910.

En ese contexto, en 1995 llegó la empresa canadiense Metallica Resources, Inc, Minera San Xavier a Cerro de San Pedro; inició trabajos de exploración, y en septiembre de 1996 convocó a los pocos habitantes del lugar y, con promesas de empleo y de reacomodarlos en una reservación fuera del área de peligro, los invitó a evacuar el poblado porque éste quedaba dentro del proyecto minero y era indispensable su desaparición.

Ese día, el 10 de septiembre de 1996, en la reunión convocada en el Templo de San Nicolás Tolentino, ante la furia de los asistentes, que con palabras soeces rechazaron el proyecto, inconformes por la pretendida destrucción del poblado pero en especial de sus templos que datan del siglo XVII, se inició una nueva lucha por la preservación del patrimonio cultural e histórico propiedad de los potosinos, por el medio ambiente, y la dignidad del pueblo.

Fue aquí en Cerro de San Pedro donde se inició la primera lucha a nivel nacional contra las mafias industriales del crimen organizado, las mineras canadienses, lucha que ha sido ejemplo y estímulo de las decenas de luchas similares que hoy se libran en todo el país contra la minería contaminante y depredadora. En los 16 años de resistencia, el movimiento conocido como Frente Amplio Opositor a Minera San Xavier (FAO) ha asimilado una amplia experiencia en formas y estrategias de lucha contra este novedoso pero criminal sistema de explotación minera y humana.

Así, después de años de resistencia civil pacífica y en ocasiones no tanto, en 1999 la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) otorgó la autorización ambiental y el cambio de uso de suelo para que Minera San Xavier operara. Estas arbitrarias autorizaciones fueron impugnadas, dado que la zona del proyecto está protegida por decreto del 24 de septiembre de 1993 como “zona de preservación de la vida silvestre”. El decreto deja claro que en esa zona no se podrá instalar ningún tipo de industria. También existe otro decreto de 1962 que prohíbe la extracción de agua del acuífero 2411, o sea el del valle de San Luis que surte de este vital líquido al 45 por ciento de la población de todo el estado de SLP. Además el poblado de Cerro de San Pedro por ley está considerado Zona de Monumentos.

Otro argumento contra la mina es que, por ley, no se permite el depósito de residuos peligrosos en una distancia menor un kilómetro de un río perene o intermitente, de 25 kilómetros de una zona de recarga de un acuífero o de una poblado mayor de cinco mil habitantes. Resulta que a 30 metros de los patios de lixiviación –donde la empresa minera utiliza 16 toneladas diarias de cianuro de sodio disueltas con 32 millones de litros de agua– pasa un río; precisamente ese lugar es zona de recarga del acuífero 2411, y la ciudad de SLP se encuentra a ocho kilómetros del proyecto minero. Todos estos argumentos y muchos más no fueron escuchados por la Semarnat, y sin dar respuesta, ratificó las autorizaciones.

Por lo anterior interpusimos un juicio de nulidad, que recayó en el Tribunal Federal de Justicia Fiscal y Administrativa con sede en la Ciudad de México. El uno de septiembre de 2004 la Sala Superior de este Tribunal emitió la sentencia, en que resuelve la nulidad lisa y llana de la autorización de cambio de uso de suelo y la ambiental. O sea, fue una resolución definitiva en la cual el caso quedaba como cosa juzgada.

Por desgracia para todos –dada la extrema vulnerabilidad de nuestro país a la corrupción y la ingobernabilidad, la nula aplicación del Estado de derecho y la complicidad de las autoridades de los diferentes niveles– la empresa minera está operando en la etapa de explotación desde 2007, sin contar con un solo permiso licencia o autorización.

Para este año 2013, ya desapareció la famosa montaña conocida como el Cerro de San Pedro, emblema del Escudo de Armas de nuestra ciudad y Estado. Ni un solo habitante aceptó la reubicación, permanecen en sus hogares, pero eso no fue impedimento para las criminales ambiciones de la empresa. Detona 25 toneladas de explosivos diariamente a 30 metros de la zona habitada, poniendo en peligro la vida de sus habitantes ante el posible derrumbe de sus fincas a causa de la intensidad sísmica causada por las explosiones. Todo esto ante la complacencia e in$en$ibilidad de las autoridades militares que otorgan en esas condiciones las autorizaciones para el uso de explosivos.

Nuestra lucha sigue, el objetivo es diferente, el enemigo a vencer ya no es la empresa minera, ahora es el sistema de gobierno cuyas políticas antisociales se basan en la impunidad, la corrupción y la entrega de nuestro país a las trasnacionales, que con sus criminales proyectos mineros nos dejan un país incapacitado para producir; aire, agua y tierra contaminados, enfermedades incurables, y un futuro escalofriante para nuestros hijos y los hijos de nuestros hijos. Políticas gubernamentales incestuosas de violación a su madre, La Madre Tierra.

Diez y seis años de lucha contra la adversidad, contra la corrupción y la impunidad que ha invadido a todo el aparato oficial y sus poderes, de represión del gobierno que amenaza y encarcela a los opositores al proyecto minero, y los paramilitares de la empresa Minera San Xavier que nos golpean, amenazan y han tratado no en pocas ocasiones de asesinarnos, pero lo más triste y traumático, en cierta forma entendible, es la insensibilidad de buena parte de la sociedad que se resiste a participar en una lucha que es su lucha, en la que está de por medio su bienestar y la de los suyos.

viernes, 22 de marzo de 2013

#Minería Festival del Cerro de San Pedro: símbolo de la persistencia contra el despojo


A más de 17 años de haberse iniciado la resistencia contra Minera San Xavier (MSX), el fin de semana pasado se celebró la doceava edición del Festival de Cerro de San Pedro, que año con año es organizado por el Frente Amplio Opositor (FAO) para denunciar la irreparable devastación ambiental y cultural producida por la explotación a gran escala de los recursos minerales de la región.

Este tradicional Festival arrancó por primera vez en 2001 como parte de las acciones de defensa del patrimonio cultural e histórico de Cerro de San Pedro. Desde sus inicios se trataba de acercar a la población a este bello recinto, una invitación a apreciarlo más allá del lenguaje mercantil de MSX que sólo se interesa por aquellos recursos que producen algún valor monetario.

Si bien, la resistencia del FAO logró bloquear, y retrasar por algunos periodos el inicio de la explotación minera,  lo cierto es que en 2006 ésta arrancó. No obstante, el Festival se ha mantenido como un símbolo de la persistencia del proceso de oposición y defensa de Cerro de San Pedro. A lo largo de estos doce años, esta iniciativa ha tenido el alcance de difundir la problemática a través de la organización de actividades diversas (mesas de discusión, presentaciones de libros, exposiciones, conciertos) y acercar a miles de personas al inconmensurable patrimonio histórico, cultural y ambiental, en riesgo de perderse completamente por la voracidad de la actual explotación a cielo abierto.


Y es que pese a las evidentes muestras de destrucción del entorno, así como la ilegalidad y corrupción con la que ha venido operando Minera San Xavier, el Frente Amplio Opositor y las organizaciones e individuos afines han tenido que pelear día con día por denunciar una situación que ha tendido a normalizarse en la región.

Es como si se tratara de un espacio vacío, en el que el patrimonio histórico y cultural, la biodiversidad, las formas de vida de sus habitantes y su arraigo con el territorio, simplemente no existieran, o por lo menos, no valieran más que lo extraído. Desde la lógica del capital, el desarrollo económico requiere de espacios sacrificables, y para las empresas y gobiernos, Cerro de San Pedro es uno de ellos.

A simple vista uno puede darse cuenta de los efectos irreversibles que la minería a cielo abierto ha producido en la región, como es el caso de la demolición de los cerros que aparecen en el escudo de armas, insignia de la fundación del estado de San Luis Potosí. Y qué decir de los patios de lixiviación -donde se coloca la roca molida y el cianuro disuelto en agua para separar el metal del resto de los materiales- que se encuentran a pocos metros de algunas comunidades y a sólo 5 km de la capital potosina. A este respecto, se sabe que la población contigua a las piletas de lixiviación y a los desechos producidos ya enfrenta visibles afectaciones a la salud, lo que se ha constatado por el incremento de casos de insuficiencia renal en la zona, clásico en ambientes con altas concentraciones de cianuro. Otro problema serio es la escasez y contaminación de agua. Hasta la fecha se tiene el registro de que Minera San Xavier consume  33.6 litros por segundo, es decir, cerca de 30 millones de litros de agua diariamente. Cantidad que es extraída sin ninguna dificultad pues la empresa adquirió desde mediados de los años noventa los títulos de concesión de los pozos más preciados de la zona.

Este desastroso cuadro ha sido posible por el despliegue de múltiples estrategias de la empresa en coordinación con todos los niveles de gobierno, para continuar la extracción de minerales, y expandir el polígono de influencia. En este sentido, el propio FAO ha denunciado que recientemente MSX ha presentado dos nuevas Manifestaciones de Impacto Ambiental (MIA’s) -una federal y una estatal- para ampliar el tajo y las zonas de lixiviación. La sed de expansión y acumulación de MSX no tiene límites.

En este contexto, resulta vital la resistencia e incesante trabajo del FAO contra la resignación y el olvido. El Festival de Cerro de San Pedro es un vehículo que no sólo sirve para comprobar el carácter destructivo y voraz de la megaminería, sino a valorar el patrimonio natural, histórico, social que se ha logrado preservar gracias a la resistencia de algunos de sus habitantes y organizaciones afines. Se trata de un reducto que ha logrado sobrevivir y subsistir pese a los obstinados intereses de MSX por destruirlo todo.


Por Mina Lorena Navarro y Leonardo Carmona (Texto y fotografías)
Vía: Agencia SubVersiones

jueves, 28 de febrero de 2013

#Minería: Gol de Minera San Xavier en #SLP


Ante la grave situación que enfrentan las empresas mineras en nuestro país, y en muchos más por el cada vez más creciente rechazo social a sus criminales proyectos, estas tienen que estar constantemente diseñando nuevas formas de congraciarse con la población, cambiando de look , el clásico lobo con piel de oveja,  y en este caso que mejor que aprovechar el fervor distractivo de nuestro pueblo por el  fútbol.

La estrategia de Minera San Xavier de rescatar y patrocinar el equipo local sería un golazo, por un lado porque mantendría a una buena parte de la sociedad distraída de la grave situación por la que atraviesa nuestro país, pero lo más importante, como forma de legitimar socialmente su proyecto minero que ha venido operando en la total ilegalidad desde su llegada a San Luis Potosí hace 17 años.

Las redes de corrupción que desde ese entonces Minera San Xavier ha venido tejiendo dentro de los tres poderes de gobierno están llegando a un nivel crítico, escandaloso, sobre todo en el poder judicial donde jueces y magistrados se ven obligados a dictar anticonstitucionales  sentencias a fin de mantener la ilegalidad de las actividades de la citada empresa minera situación que por su trascendencia jurídica va a ser ventilada ante instancias judiciales superiores con la intervención de otros actores de otras instancias de poder cuyos resultados podrían no ser muy buenos para la empresa minera y menos para los juzgadores.  

La estrategia “deportiva” es muy oportuna para Minera San Xavier, más en estos momentos en que sus mismos grupos de choque están divididos, inconformes por los estragos que la contaminación está causando en la salud de los habitantes de las comunidades más cercanas al proyecto minero y los constantes decesos de sus familiares.  Ante esta situación, para calmar los ánimos, la empresa minera tuvo que desembolsar y repartirles una buena cantidad de dinero, así logró por lo pronto calmar los ánimos y que el problema no trascendiera socialmente.  

San Luis Potosí Febrero de 2013.
FAO 

lunes, 28 de enero de 2013

La resistencia contra la #minería en Mesoamérica


Asesinatos, persecución a líderes, criminalización de la protesta e incluso el racismo y el paternalismo, son manifestaciones de la intromisión de las empresas mineras y el contubernio con los gobiernos locales.


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Por: Iracema Gavilan

Capulálpam de Méndez, Oaxaca. Las diversas experiencias de lucha que llevan a cabo los pueblos de Chicomuselo, Chiapas; Veracruz; Cerro de San Pedro, en San Luis Potosí; y Capulálpam, Oaxaca, en México; así como en Guatemala, Honduras, El Salvador y Canadá, reunidas en el Encuentro de Pueblos de Mesoamérica, se refirieron, entre otros temas, a los problemas de salud provocados por alimentos cultivados en tierras y aguas contaminadas por la minería, tales como deformaciones congénitas en rostro, abortos, partos prematuros y otras enfermedades visibles en la piel. Denunciaron también las estrategias de soborno y cooptación que realizan las empresas mineras hacia los liderazgos comunitarios y el vínculo que mantienen con los gobiernos locales. Incluso se habló de la contratación de sicarios, quienes persiguen a los líderes en beneficio de las empresas, canadienses en su mayoría.  En cuanto a los procedimientos de exploración y de obtención de concesiones, las comunidades revelan el nulo acceso a la información sobre el tema, la ausencia de explicaciones técnicas e impedimentos para realizar investigaciones, así como la falta de transparencia y legalidad en la realización de las Manifestaciones de Impacto Ambiental.

Del 17 al 20 de enero se realizó en Capulálpam de Méndez, en la Sierra Norte de Oaxaca, el Encuentro de Pueblos de Mesoamérica, con la asistencia de comunidades y pueblos pertenecientes a Guatemala, El Salvador, Puerto Rico, Honduras, Argentina Canadá y México, así como redes y medios libres locales e internacionales. Las jornadas versaron alrededor de tres paneles que tuvieron por tema común el análisis de la minería y su impacto en la Región Mesoamericana.

Las organizaciones y comunidades asistentes advirtieron que el extractivismo se basa en una ideología que enfatiza el progreso y el desarrollo y que en la práctica justifica la acumulación de ganancias, a partir de la explotación de la naturaleza y por medio del capital especulativo y la conjunción de actores políticos y de gobiernos que otorgan los permisos correspondientes al capital nacional  y transnacional.

El extractivismo es, por lo tanto, un emblema de la modernidad que no sólo abarca la minería sino los servicios ambientales, los parques eólicos, las represas y las hidroeléctricas que son también implementadas por empresas mineras para el abastecimiento de la energía en las minas.  Los panelistas señalaron  los impactos en la biodiversidad por la contaminación del suelo y los manantiales y denunciaron las estrategias y procedimientos en los cuales incurren las empresas mineras para la obtención del consentimiento parcial de las comunidades.

Por ello es importante reconocer al extractivismo como parte de un modelo que se ha implementado en Mesoamérica y que genera una serie de impactos culturales, sociales, económicos, políticos y psicológicos sobre las comunidades, porque su discurso e ideología son dominantes en el sentido de que se justifica el saqueo y la comercialización de los bienes comunes. Esta dominación que tiene distintos rostros es todavía más violenta, pues usa viejas estrategias como el compadrazgo y el cacicazgo, la división comunitaria, los sicariatos, el uso de la fuerza pública y militar, y disfraza nuevos discursos bajo la sustentabilidad, el progreso, la responsabilidad social o el bienestar para generar empleos e infraestructura para la comunidad. “Algunas de las empresas reparten despensas y juguetes en las plazas públicas, construyen escuelas, pequeñas clínicas e incluso museos”, señaló Letizia Silva, del FAO.

Lo anterior develó cuestiones importantes en términos de la acción y la organización comunitaria, que versan alrededor de la resistencia cultural por un lado, y por el otro, en la diversidad de estrategias que las mineras emplean para obtener el consentimiento comunitario, siendo en muchos de casos actos violentos bajo manifestaciones ideológicas, discursivas e institucionales.

La resistencia cultural comunitaria

La erosión de la identidad y de la cultura a partir de la mercantilización de la tierra, el aire, los bosques, los manantiales, los cerros y los senderos; el rompimiento de los lazos comunitarios, la cooptación de liderazgos y la consecuente toma de decisiones de manera distante a la asamblea; los asesinatos, la persecución a líderes, la criminalización de la protesta e incluso el racismo y el paternalismo, son manifestaciones de la intromisión de las empresas mineras y el contubernio con los gobiernos locales.  De acuerdo a las experiencias compartidas de Honduras, Guatemala, El Salvador, Canadá y México, se puede afirmar que son características del proceso extractivista que experimentan las comunidades campesinas, indígenas y de afrodescendientes, en las cuales coinciden los yacimientos minerales, de petróleo, bosques, acuíferos y, en suma, áreas únicas en términos de su biodiversidad.

Durante el Encuentro de Pueblos de Mesoamerica ¡Sí a la Vida, No a la Minería!, se reconoció que los impactos anteriores son comunes en la región, y se ponen en marcha mediante la violencia extrema que las empresas extractivas y los gobiernos respaldan para proteger la propiedad privada. Los asistentes no dejaron de enfatizar una cuestión importante como resultado de la intromisión de las empresas en territorios indígenas y que tiene que ver con la reorganización comunitaria, a partir de la violencia en las comunidades también ha crecido su fuerza interna  en torno a la asamblea y la unidad de diversas comunidades que comparten la lucha, han recuperado paulatinamente los valores, las prácticas, las cosmovisiones y las relaciones comunitarias ancestrales.

El proceso de resistencia en las comunidades, señalaron las autoridades tradicionales de Capulálpman de Méndez, tiene fundamento en los principios de la organización que la caracteriza, es decir, el fortalecimiento de la comunidad a través de la unidad de sus autoridades tradicionales y municipales. Su historia de lucha inicia en los diálogos intergeneracionales entre los abuelos y los comuneros jóvenes sobre el saqueo de oro y plata para el enriquecimiento ajeno; siendo la asamblea el espacio para la participación y la toma de decisiones, declararon en el año 2006 una lucha frontal, y dijeron “No a la minería” en los terrenos comunales, planteando así una nueva relación respetuosa y no conflictiva con el gobierno federal para tomar las decisiones sobre la propiedad del subsuelo. Con una experiencia minera de 200 años, las comunidades zapotecas identificaron que toda la riqueza que proviene del oro y la plata de su subsuelo nunca los benefició y en cambio les dejó pobreza y el desecamiento de 13 manantiales. Además de la recuperación de la memoria histórica y de la comunidad, los mayores lograron generar conciencia sobre la importancia de preservar los valores y prácticas culturales de Capulálpan, con el fin de impedir el saqueo de los lugares sagrados de las montañas, donde realizan la petición de lluvias.

Acciones desde la organización local-regional

El “modelo extractivista” es una forma estandarizada y generalizada desplegada en América Latina, Europa, Asia y África, donde participan las mismas empresas y las mismas leyes y procedimientos que son identificables: la generación de riqueza a través de la producción masiva de productos a bajos costos. Esta producción  acelerada y a gran escala se lleva a cabo sin regulaciones, sin pago de impuestos, sin las compensaciones ambientales y bajo subsidios gubernamentales y el amparo de los tratados de libre comercio, explicó Gustavo Castro, de la organización Otros Mundos, A.C.-REMA.

Agregó que esta industrialización masiva que incluye la industria automotriz, la eléctrica, farmacéutica, del entretenimiento, el turismo, la alimentación de la vivienda, publicidad, la pesca, la construcción de hidroeléctricas, los monocultivos de soja, palma de aceite, eucalipto, maíz, plátano, tomate o piña, pone precio a las funciones de la naturaleza y le otorga propietario. Afirmó que no solamente generaliza la industrialización masiva sino el saqueo de los bienes comunes que son culturales, como los lenguales y los símbolos. El extractivismo dijo “se lleva vidas y la felicidad a través del rompimiento de las comunidades y el uso del miedo”.

Este proyecto generalizado en Mesoamérica produjo interrogantes entre la  Red Mexicana de Afectados por la Minería (REMA). ¿Qué hacer? ¿cómo combatir este modelo? ¿cuáles son las alternativas? Organizaciones como la REMA buscaron la integración local-regional y conformaron el Movimiento Mesoamericano contra el Modelo Extractivo Minero  (M4); en conjunto plantean mecanismos de prevención a través de la información y la detección de lugares donde se realizan las prospecciones, y promueven el intercambio de experiencias para el fortalecimiento de los territorios. Este movimiento mesoamericano contra el extractivismo minero identifica además tres formas posibles para la organización y la acción: la resistencia pasiva, la resistencia activa y la resistencia propositiva. La primera significa no hacer lo necesario ante determinada situación de injustica; la segunda equivale a salir a la calle y movilizarse para detener un proyecto minero; la tercera es una resistencia que impulsa a plantearse formas distintas de vida al capitalismo depredador y otra relación con la Madre Tierra.

Los diversos panelistas señalaron que  hay aún mucho trabajo por hacerse en términos de las campañas de prevención, de la integración de las redes, de sistematización e intercambio de experiencias locales-regionales y de la presión a las instituciones para los seguimientos judiciales; recalcaron que el modelo extractivista en Mesoamérica impone nuevos modos de vida y otras relaciones sociales, no obstante que es en la comunalidad que los pueblos y organizaciones encuentran el aprendizaje para resistir dignamente por los bienes comunes que son de las futuras generaciones y de la humanidad.

El rol del Estado en la imposición del extractivismo

Desde Canadá hasta Argentina, el modelo extractivista no difiere del régimen de gobierno, puesto que se trata de un modelo basado en la acumulación de ganancia a costa de la explotación de la naturaleza y la fragmentación de los lazos comunitarios. Tanto los gobiernos derechistas, como el de Canadá, México, Honduras, Guatemala, y los del socialismo del siglo XXI o progresistas como el de Ecuador o Argentina; o bien pluralistas como el de El Salvador, basan sus economías en el extractivismo.

En el caso mexicano se evidenciaron las anomalías en Cerro de San Pedro, donde a pesar de los logros judiciales, la lucha ha imposibilitado expulsar a la empresa minera, debido, en principio, “al modelo extractivista que se ha implantado en la Nación y que es impulsado por los gobiernos federales y estatales”, señaló Rurik Hernández de FAO-REMA.

En el caso de Honduras, se habló del grado de violencia, tanto por la militarización de los territorios de afrodescendientes, campesinos e indígenas, como por la intervención extranjera (en territorio hondureño existen tres bases militares estadounidenses), como por la existencia de sicariatos y militares entrenados en la Escuela de las Américas. Juan Almendares denunció la guerra que los gobiernos mantienen contra los pueblos para apoderarse de los territorios  y dijo que los “Estados de derecho tienen leyes sometidas a los intereses multinacionales”

“Los gobiernos terminan dando permiso al capital nacional y transnacional”, y esta relación, puntualizó Alejandro Villamar, de REMA, “sostiene y apoya la lógica desarrollista especulativa que causa daño a las comunidades”. En este sentido, los gobiernos en sus distintos niveles tienen un rol determinante en todo el proceso que conlleva la definición de las concesiones mineras: en el plano económico sostienen la ideología y narrativas del desarrollo y progreso a partir de la minería y la privatización de los bienes comunes; desde el marco político-jurídico realizan las maniobras necesarias para ajustar las leyes de propiedad del subsuelo, de aguas, de minería, de tenencia de la tierra y de libre mercado; en términos administrativos, cancelan las posibilidades de consultas libres, informadas, legales y bajo el consentimiento de las asambleas, autoridades comunitarias, autoridades municipales, representantes de instituciones ambientales y de derechos humanos. Los gobiernos son también responsables de la violencia ejercida en las comunidades, que se manifiesta en la corrupción, la criminalización de la protesta, la cooptación, la intimidación y los asesinatos por parte de las empresas mineras. En suma, la minería significa un retroceso en cuanto a los logros del movimiento indígena, puesto que demerita la autonomía y la libre determinación de los pueblos y comunidades y repercute en el ejercicio de los derechos humanos a partir de la defensa del territorio.

En síntesis, el Encuentro de Pueblos de Mesoamérica ¡Si a la Vida, No a la Minería! trajo nuevas reflexiones, alianzas y propuestas alternativas desde las cosmovisiones, los valores, los modos de vida y las formas organizativas comunitarias. En cuanto a las estrategias para la prevención, consideraron clave el intercambio de experiencias, la documentación e investigación, pero sobre todo, en lo que respecta a la resistencia comunitaria, los participantes concluyeron que se requiere del fortalecimientos de las asambleas como figuras organizativas y espacios únicos y legítimos para la toma de decisiones sobre el usufructo de los bienes comunes; la recuperación de los valores y las cosmovisiones y las relaciones comunitarias determinan la fuerza de una comunidad y su capacidad organizativa en un plano global. La mayor evidencia de este encuentro es que la esperanza por otros mundos posibles unifica las luchas por la vida y los bienes comunes que pertenecen a todos.

lunes, 21 de enero de 2013

El conflicto minero en #CerrodeSanPedro. #minería #mineríatóxica

Por: Mario Martínez Ramos, Héctor David Covarrubias Rendón, 
Carlos Covarrubias Rendón y Tonatiuh Hernández Correa


[FOTO: FAO, mina de oro a tajo a cielo abierto en Cerro de San Pedro, S.L.P.]

La construcción del territorio y del desarrollo, por parte del capital y los pueblos en la zona conocida como Cerro de San Pedro, área metropolitana de la capital de San Luis Potosí, se podría comprender bajo una serie de tensiones y disputas entre el espacio lineal, universalizante y el lugar, compenetrado de diversidad, de localidad, atravesados por la corta y larga duración histórica.

Estas tensiones –que pudieran partir desde el descubrimiento del mineral en el Cerro de San Pedro en 1592, o incluso antes- son subyacentes a las geografías semidesérticas y están inscritas en la Gran Chichimeca, la Tierra Nómada en términos de Fábregas Puig. Frontera entre cultivadores y cazadores complejos, que obligó a formular tecnologías especiales de colonización, disímiles a las hechas en el centro y sur del país. Formas que fraguan preguntas clave para comprender la actual región, entre otras, la presencia tlaxcalteca, el rancho, la hacienda, la villa, el presidio y la misión.

La presencia del poder colonial en esta zona se dio a raíz de los hallazgos de la riqueza mineral. Dicha explotación está plagada por la discontinuidad, bajo periodos de bonanza y declive, que provocaron el abandono del lugar hacia 1622. En 1699 resurge por la extracción de plata sosteniéndose hasta 1736. En 1767, en un periodo de declive minero, se gestaron “los tumultos”, originados por el intento de regular la explotación minera artesanal. Dichas rebeliones llegaron a la capital potosina, en barrios ocupados por los indígenas nativos, a excepción de aquellos habitados por tlaxcaltecas.

En 1816 renace el lugar con la instalación de la mina Victoria. En 1925 con la política agraria atada a la norma fundante de 1917, se dota de ejido a Cerro de San Pedro. Se intentó hacer la reconversión de la actividad minera a una de producción agrícola, sin embargo, el proceso se estancó con la llegada de la compañía minera estadounidense ASARCO en 1928, que duró hasta 1948. Ante ello, la mayoría de sus habitantes y ejidatarios, se trasladaron a otros territorios, principalmente al municipio potosino de Charcas, y a Parral, Chihuahua. Con la reforma a leyes agrarias y mineras de finales del siglo XX, se propició la llegada al país de empresas mineras, en el caso que nos ocupa la Minera San Xavier (MSX).

Casi paralelamente, a finales del siglo XX, se da el regreso de antiguos habitantes de Cerro de San Pedro, los cuales son los fundadores del movimiento de resistencia al actual proyecto minero. Una de sus primeras acciones fue la constitución del Patronato Pro Defensa del Patrimonio Histórico y Cultural de Cerro de San Pedro. Estos sujetos han resignificado su territorio, presente en su memoria colectiva; en consonancia con la movilización social han tejido audiencias dentro y fuera del país y lazos con diversos sujetos emergentes. Posteriormente formaron un frente compuesto de ambientalistas, académicos, artistas, sindicalistas y estudiantes enriquecidos con la precisión de los argumentos históricos, culturales, ambientales y jurídicos.

Entre sus herramientas de lucha destaca el uso alternativo del derecho; de internet, y la implementación de alternativas económicas y culturales, que van desde la organización de festivales, protección de naturaleza endémica, pequeños proyectos productivos e incluso restauración de casas con valor histórico.

Se podría advertir que la creación del territorio y de otras nociones del desarrollo desde el lugar, por parte de estos actores, se ha dado en un marco de resistencia multivariada histórica y coyuntural, abierta y carente de dogmatismos, en tanto a formas diversas de resignificar el pensamiento y la acción colectiva, presente en sus distintas escalas, enclaves para futuros proyectos societales que lo hacen parte de nuevos actores en resistencia sobre el actual territorio conocido como Latinoamérica.

Acciones colectivas contra-hegemónicas, en tensión y disputa con la crudeza del actual capitalismo neocolonial, junto a sus síntomas más evidentes de crisis civilizatoria, la construcción hegemónica del territorio y del desarrollo y su nueva tecnología expoliadora tanto del ser humano como de la naturaleza, representada entre otras, en grandes proyectos mineros a cielo abierto.

Desde: La Jornada del campo


miércoles, 16 de enero de 2013

La ILEGAL Minera San Xavier, un Tribunal, el PDUCSP y sus autores.


BOLETÍN DE PRENSA

Caso Minera San Xavier  y el Plan de Desarrollo Urbano de Cerro de San Pedro y Centro de Población. (PDUCSP)


  • Minera San Xavier defiende sus ilegales permisos
  • La inconstitucionalidad del PDUCSP y sus autores
  • Tribunal colegiado busca argumentos favorables a MSX


Después de varios desafortunados intentos de Minera San Xavier mediante amparos por desaparecer el Decreto publicado en el periódico oficial del 24 de septiembre de 1993 “Plan de Ordenación de San Luis Potosí y su Zona Conurbada” que declara la zona del municipio de Cerro de San Pedro como Zona de Preservación de la Vida Silvestre y prohíbe la instalación de actividades industriales, y que es precisamente donde se asienta el criminal proyecto a tajo a cielo abierto de esta transnacional canadiense,  esta empresa en complicidad con los gobiernos del citado municipio y del estado, así como de la UASLP cuyo Rector es ahora flamante Presidente Municipal del municipio de San Luis Potosí, diseñaron otra forma de desactivar el mencionado decreto que fue el principal sustento del Tribunal Federal de Justicia Fiscal y Administrativa para sentenciar en 2004 y ratificar en 2005 la anulación  lisa y llana del proyecto de la mencionada empresa minera, sentencia que por cierto las autoridades correspondientes se han negado a dar cumplimiento.

Para el perverso plan, desde junio del 2011 los arriba señalados iniciaron reuniones los lunes en la Secretaría de Economía del estado a fin de diseñar un Plan de Desarrollo Municipal mediante el cual se pretendía anular el Decreto de 1993 en el que están inmersos los cinco municipios conurbados a la ciudad capital, así en marzo de 2012 fue publicado el dichoso plan en el periódico oficial del estado y posteriormente en un diario local.

Fue tan jurídicamente artesanal como arbitrario el diseño de este Plan conocido luego como el PDUCSP que sin el consentimiento de los municipios que lo integran, sin el dictamen de congruencia que por ley tiene que dar la Secretaría de Ecología y Gestión Ambiental (SEGAM) y en total incongruencia jurídica con las normatividades estatales y federales, fue aprobado por la Secretaría de Desarrollo Urbano y Obras Públicas estatal. Esto motivó su impugnación mediante amparo por parte de Pro San Luis Ecológico A.C, y tocó al -desde hace años cooptado por la empresa minera- Juzgado Primero de Distrito resolver el juicio, no encontró como sobreseerlo y argumentó dolosamente que se interpuso fuera de tiempo, más no pudo evidenciar la argumentación de fondo.

Obviamente inconforme con el resolutivo del juez Primero de Distrito, Pro San Luis Ecológico interpuso un recurso de revisión que toco resolver al también semi-cooptado Segundo tribunal Colegiado del noveno Circuito, lo de semi cooptado es porque en la resolución que este dio al recurso, dos de los tres magistrados también en forma dolosa con argumentos carentes de motivos y fundamentos legales ratificaron la resolución del Juez Primero de Distrito.

Resulta que el restante magistrado Pedro Elías Soto -que originalmente había elaborado el proyecto resolutivo que venía a favor de Pro San Luis Ecológico- no se sumó a la corrupta resolución a la que agregó su voto particular en el cual con fundamentos de plena consistencia jurídica cuestiona y exhibe los falsos argumentos de sus dos compañeros magistrados y su arbitraria resolución, incluso denuncia que las jurisprudencias por estos invocadas ni siquiera encuadran con el asunto a resolver.

Posteriormente, un habitante del poblado afectado interpone un amparo similar contra el mencionado PDUCSP agregando el argumento de que SEMARNAT otorgó una tercera autorización para la operación del proyecto de Minera San Xavier justificándola con el hecho de que ahora ya no tenía motivos para negarla porque ya el uso de suelo de Preservación de la vida silvestre que impedía la actividad minera, el PDUCSP la había cambiado a uso minero. Este amparo se interpuso invocando el artículo 114 de la Ley de Amparo como primer acto de aplicación.

Este amparo toco resolverlo al Juzgado Auxiliar Cuarto de Distrito con sede en Guadalajara, Jal. La Juez encargada de resolverlo haciendo un análisis minucioso de los agravantes expuestos por el quejoso resuelve la nulidad del PDUCSP demostrando su inconstitucionalidad y por consiguiente de la autorización que en base a este Plan otorgó SEMARNAT a Minera San Xavier para el desarrollo de su proyecto.

Resulta que Minera San Xavier interpone un recurso de revisión contra la citada resolución; aun cuando la fundamentación de la nulidad es prácticamente inatacable, la empresa tiene la ventaja de contar con el control del ya mencionado Segundo Tribunal Colegiado, que es el que va a resolver la revisión.

Si hubiera honestidad y este Tribunal Colegiado resuelve conforme a derecho, New Gold-Minera San Xavier se quedaría sin justificaciones leguleyas y dejaría de manifiesto y sin lugar a dudas que desde su llegada ha estado operando en la total ilegalidad por operar en una zona prohibida para este tipo de actividades, y así lo reconoce  SEMARNAT al aclarar que dio su autorización porque ya el uso de suelo no es de preservación de la vida silvestre sino minero, aceptando en forma tácita que las anteriores autorizaciones las otorgó premeditadamente en forma ilegal.

Esta autoridad ambiental desde hace tiempo preparó su coartada y trata de lavarse las manos, en un informe justificado que le solicitó un juzgado de Distrito declaró que las autorizaciones que le ha otorgado a la empresa minera en cuestión, son solo una aceptación ambiental que de ninguna manera implican permiso para que opere, que estas autorizaciones se  dan sin perjuicio de la decisión de las autoridades municipales ya que son ellas las únicas facultadas para negar o aceptar este tipo de proyectos, pero claro, omite decir que fue ella la que desde un principio, para ser exactos, el 8 de agosto del año 2000 otorgó el cambio de uso de suelo a Minera San Xavier a sabiendas de que existía el decreto de septiembre de 1993. También se olvida que en su momento, cuando el Pleno de la Sala Superior del Tribunal Federal de Justicia Fiscal y Administrativa le ordena comunicar por oficio a Minera San Xavier la nulidad lisa y llana de la autorización ambiental y cambio de uso de suelo que ilegalmente le concedió el 26 de febrero de 1999, en pleno desacato lo que hizo fue otorgarle otra autorización.

13 años de lucha jurídica en la que desde 2004 los más altos tribunales del país nos dieron la razón declarando la nulidad definitiva del proyecto de Minera San Xavier y ratificada dos veces más, en el 2005 y 2009, por razones muy obvias, resulta que esos mismos tribunales fueron tejiendo una estrategia pseudo jurídica mediante la cual poco a poco fueron revirtiendo una resolución que ellos mismos habían resuelto como cosa juzgada hasta ordenar en diciembre del 2012  que fuera archivada por carecer de materia. Caso increíble pero cierto…

El papel que han jugado las autoridades municipales en este caso es crítico, ya que con todo conocimiento de causa,  han estado concediendo durante 12 años permisos y licencias para el desarrollo ilegal de la actividad minera, como son la de uso de suelo, de construcción y  de operación, además de influir como en este caso en el cambio de uso de suelo, violando un decreto que como ya anotamos anteriormente prohíbe la actividad minera en esa zona.

Cerro de San Pedro, S.L.P. Enero 16 de 2013
“FAO”

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lunes, 24 de diciembre de 2012

Comunicado desde Cerro de San Pedro, Dic 2012.



A la comunidad de Cerro de San Pedro
A la sociedad civil nacional e internacional
A las personas, organizaciones, comunidades, escuelas, universidades, redes, movimientos, asambleas que simpatizan con nuestra lucha en todo el mundo
A los medios de comunicación

Hacemos de su conocimiento el fallecimiento de Don Armando Mendoza Ponce, el más férreo defensor de Cerro de San Pedro, quien falleció el pasado 08 de diciembre de 2012 debido a complicaciones graves en su salud, todo esto por la contaminación y la presión psicológica que New Gold - Minera San Xavier y sus personeros ejercieron sobre Don Armando durante más de una década.  En varias ocasiones Don Armando sufrió atentados directos contra su vida, desde agresiones a golpes y disparos hasta intentos de linchamiento, siendo éste último, un evento sumamente preocupante por la violencia con la que New Gold - Minera San Xavier actuó contra la comunidad de Cerro de San Pedro que no está de acuerdo con su mortal proyecto minero de tajo a cielo abierto, uso de cianuro y liberación de metales pesados, ya que todos estos factores tendrán impactos mortales en la vida de la comunidad.


También hacemos de su conocimiento que desde hace varios meses han llegado rumores a Cerro de San Pedro y a San Luis Potosí de que existe una campaña para solicitar dinero en apoyo a Don Armando.


Ante esto comunicamos lo siguiente:


  • Las personas, colectivos u organizaciones que hayan o estén solicitando dinero para Don Armando o su familia NO representan los intereses de la Familia Mendoza, la Comunidad de Cerro de San Pedro o del Frente Amplio Opositor (FAO) a la Minera San Xavier.
  • NO conocemos el fin para el cual se pudiera estar solicitando dinero en tal campaña.
  • La solidaridad sincera y el apoyo leal a la comunidad siempre serán bienvenidos en Cerro de San Pedro.

Si desean apoyar a la Familia Mendoza en estos tiempos difíciles, se pueden comunicar con Tonantzin Mendoza (hija de Don Armando) al correo: museoeltemplete@gmail.com para más información.

Don Armando -en quien respiraba Cerro de San Pedro- nos enseñó que la dignidad no tiene precio, que hay que defender la vida y que “¡O acabamos con la minera o ella acaba con nosotros!”. Somos muchos los que continuaremos con la defensa del agua y la vida en Cerro de San Pedro y en México, recordando siempre los ideales de lucha de Don Armando y de otros valientes defensores de Cerro de San Pedro que mantienen un compromiso de lucha permanente.



Atentamente
Familia Mendoza y comunidad de Cerro de San Pedro
Frente Amplio Opositor (FAO) a MSX


martes, 11 de diciembre de 2012

viernes, 7 de diciembre de 2012

Los derechos amenazados que defendieron #IsmaelSolorio y Manuelita Solis

CIP Américas - Programa de las Américas - Adital
Por Víctor M. Quintana*


Los tres derechos humanos más amenazados en el planeta, de hoy en adelante son el derecho al agua, al medio ambiente sano y a la alimentación. En Chihuahua la amenaza es mayor y ya produjo las dos primeras víctimas en dos personas que se comprometieron hasta lo último en su defensa: Ismael Solorio y Manuelita Solís, su esposa, asesinados el 22 de octubre cerca de Ciudad Cuauhtémoc.

1. CUANDO LA SED NOS ALCANCE

El derecho al agua no es algo que sólo atañe a los productores campesinos en sus terrenos de regadío del río del Carmen. Acceder al agua, ya no digamos para irrigar sus siembras, sino para beber, cocinar y asearse es algo que se torna más y más difícil para creciente número de personas en nuestras ciudades. En Ciudad Juárez y en Ciudad Jiménez los pozos de agua potable se han tenido que ir a profundidades tales que empiezan a estar contaminados con arsénico. Cuauhtémoc, el granero del estado y la gran reserva nacional de maíz amarillo, está por colapsar el manto que da de beber a su población. La capital del estado ve como se han ido agotando las reservas acuíferas de los alrededores, la más reciente, muy disminuida, el acuífero de El Sauz- Encinillas está por ser agotado a pasos agigantados si se permite la perforación de 400 pozos en la Laguna El Cuervo, al norte de ciudad Aldama. La violencia puede ser reducida en nuestras ciudades, pero no así la sed si se continúa a este ritmo.

Los principales obstáculos para que el derecho al agua sea una realidad, en primer lugar, para consumidores domiciliarios y en segundo, para productores, es el uso para riego agrícola. En México el 79% de los recursos hídricos se dirigen a este tipo de uso, pero en Chihuahua, ese porcentaje se incrementa al 83%. Ahora bien, el problema es que no hay regulación ni para la perforación de los pozos en las llamadas "zonas de libre alumbramiento”, prácticamente todo el oriente del estado, ni tampoco hay una normatividad que impida la concentración de las aguas, como sí la hay para concentrar la tierra en pocas manos, ni mucho menos una reglamentación que exija que en los lugares donde el agua es más escasa, el riego se dirija a producir alimentos básicos-básicos y no tantos forrajes, por ejemplo. Si no se trabaja en estas líneas nos va a alcanzar el destino más rápido de lo que pensamos, pues nuestro estado es después del Distrito Federal y la península de Baja California , la región donde menos disponibilidad de agua por habitante hay en México.

2. EL MEDIO AMBIENTE TAMBIÉN PUEDE SER CANCERÍGENO

El derecho al medio ambiente sano pocas veces se valora, tal vez porque nos hemos ido acostumbrando a una mala calidad de vida con tal de tener acceso a ciertos satisfactores de la vida moderna. Sin embargo, para no ir tan lejos, dos ciudades ubicadas en zonas de agricultura intensiva, muy tecnificada, como son Delicias y Cuauhtémoc, presentan cifras en ascenso de alergias, leucemia y otros tipos de cáncer, muy vinculados al uso de agroquímicos.

Ya mucha gente no se acuerda de los miles de mineros chihuahuenses que fallecieron víctimas de la silicosis en las minas. Ni de aquella epidemia de las niñas desmayadas en San Francisco del Oro a mediados de los ochenta. Parecería ser que esos males están ligados a la minería "a la antigüita”, en oscuros e insalubres túneles, con métodos arcaicos de extracción de metales.

No es así: la minería "moderna”, la que ahora está predominando y expandiéndose a gran velocidad en todas las latitudes de nuestro estado, no es menos amenazante a la salud de las comunidades y al deterioro de los ecosistemas. Ya lo han denunciado los habitantes de los municipios de Madera y Ocampo que han visto como a las compañías mineras como la de Dolores se les agrietan o colapsan las albercas de lixiviación del metal y provocan considerables fugas de cianuro que van a dar a los arroyos que alimentan al río Yaqui. Y habría que hablar también de la destrucción de ecosistemas completos al arrasar literalmente montañas completas para sacarles los pocos kilos de oro que tengan en sus entrañas, por más que las compañías mineras extranjeras digan que luego se reforesta.

También atentan contra el medio ambiente y por ello contra el derecho de las personas y las comunidades a disfrutar de un entorno natural sano, los desmontes de miles de hectáreas, así sea en el desierto, para abrir nuevos terrenos al cultivo. Se arrasa una capa vegetal endémica, se rompe el círculo virtuoso natural para las nuevas siembras. Se cercan terrenos, evitando con ello el tránsito de animales buscando pastos y aguajes. Y luego de pocos años, se agotan los mantos acuíferos, la agricultura ya no es viable, la capa vegetal se ha reducido al mínimo, lo mismo que las especies animales, en un proceso perverso que podíamos llamar "desertificación del desierto”. Esto hace que haya menos captura de carbono, que los gases que provocan el efecto invernadero proliferen y se intensifique el calentamiento global.

3. EL HAMBRE, VERSIÓN SIGLO XXI


Agotamiento del agua y calentamiento global inciden poderosamente en la reducción de la disponibilidad global de alimentos. Nosotros tenemos muy cerca el terrible caso de la Sierra Tarahumara: el hambre que se denunció a principios de este año fue producida por la sequía del año pasado. Por más que buenas voluntades se esforzaran en mandar semillas para siembra a esta región, de poco servía porque las corrientes de agua, los aguajes, los charcos prácticamente desaparecieron. Y así sucede en latitudes similares del planeta: en el Sahel africano, en las zonas cercanas a los grandes desiertos del planeta.
El derecho humano a la alimentación no sólo tiene como enemigo al cambio climático, generado por el hombre indirectamente. También tiene en su origen otros procesos desencadenados directamente por el hombre: la especulación con los alimentos y el control mercantil de las zonas de reserva para producirlos. Para decirlo rápidamente: de pronto, fondos de inversión que antes se dirigían a empresas industriales o bienes raíces, se empezaron a orientar a los mercados de futuros de alimentos básicos: eso fue el ingreso del capital especulativo en la alimentación de la gente.

Terrible noticia. Ahora el precio de los principales granos no depende de la oferta y la demanda –cosa ya de por sí cuestionable- ni mucho menos de la necesidad de la gente, sino de las operaciones especulativas, es decir, sobre que "commodity” (mercancía que se cotiza en la bolsa) hay más inversiones, sobre el maíz, el trigo, el arroz, el soya, etc. Un dato: con la crisis financiera de 2008, que se expresó muy claramente en el mercado de alimentos el número de personas desnutridas en el mundo pasó de 860 a mil 200 millones.

También presiona fuerte sobre la disponibilidad de alimentos el control que ciertas corporaciones o países ejercen sobre nuevas zonas de cultivo, abiertas en países pobres, pero fértiles, específicamente para producir alimentos para países ricos que no cuentan con tierra o clima suficientes para generarlos. Así, Arabia Saudita, los Emiratos Arabes, Japón, Corea del Sur, China o incluso la India, además de un gran número de compañías trasnacionales han comprado grandes extensiones en África Ecuatorial "land grabs” para producir alimentos, no para las masas desnutridas de ese continente, sino para tener una reserva estratégica para los países de origen de la inversión. No sólo eso, el relator del derecho a la alimentación de las Naciones Unidas, Antón de Schutter, acaba de denunciar esta semana que los océanos del mundo, inmensa reserva de alimentos para la humanidad y para toda la comunidad de seres vivos, el Relator Especial advierte que diversas formas de ‘acaparamiento de océanos’ están agotando los recursos pesqueros y poniendo en peligro no sólo el sustento de las comunidades de pesca artesanal, sino también una importante fuente de proteínas en el régimen alimentario de muchas personas en situación de inseguridad alimentaria.

4. UN DESAFIO ETICO Y POLITICO PARA NOSOTROS

Estos tres derechos humanos, verdaderos derechos y fundamentales para la existencia: al agua, al medio ambiente sano y a la alimentación están amenazados, pero no por un ciclo natural sin rostro. Sino por procesos desatados por el hombre que tienen muchos perjudicados y muy pocos beneficiarios. Las grandes compañías agrícolas y ganaderas, los agricultores acaparadores de pozos, las corporaciones mineras, los oligopolios productores de alimentos, los especuladores en los mercados de futuros. En pocas palabras, los grandes capitales especulativos, extractivos, industriales y comerciales, aunque esto suene a ortodoxia. Una muy reducida clase planetaria que por su afán incontenible de lucro y de poder, atropella estos tres derechos básicos de miles de millones de personas en el planeta.

Por lo tanto, así sea a nivel muy localista e inmediato, es necesario que la sociedad respalde de todas las formas las demandas de Ismael y Manuelita, y que sus compañeras y compañeros de El Barzón siguen blandiendo: cierre total de las operaciones de la minera El Cascabel en el ejido Benito Juárez, municipio de Buenaventura, y Veda Completa (por eso pongo mayúsculas) a la perforación de pozos agrícolas en el estado de Chihuahua y clausura de pozos y aprovechamientos ilegales de agua, comenzando por el río del Carmen. También es de apoyarse la demanda enarbolada por los agricultores temporaleros del Frente Democrático Campesino: que el gobierno intervenga en el mercado del frijol para que este alimento básico se pague a precio justo a los productores y no se encarezca para los consumidores finales, es decir, que la leguminosa clave para nuestra comida no se deje en manos de los especuladores.

En estos términos puede traducirse estos días la defensa de estos tres derechos básicos. Respaldar a quienes luchan por defenderlos, es, como dice el teólogo Leonardo Boff, un desafío ético y político.

[*Víctor M. Quintana es Asesor del Frente Democrático Campesino de Chihuahua, investigador-docente de la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez y colaborador con el Programa de las Américas www.cipamericas.org/es].

jueves, 15 de noviembre de 2012

De la fiesta y el retroceso ambiental de la #CAMIMEX


DE LAS DECLARACIONES DE ARMANDO ORTEGA, DIRECTOR DE LA EMPRESA MINERA SAN XAVIER (MSX)-NEW GOLD.

Con fecha 30 de octubre del 2012, en la reunión organizada por la Cámara Minera de México, el director general de MSX, Armando Ortega, señalo al participar en una mesa redonda sobre los argumentos que esgrimen los opositores a los mega-proyectos metalúrgicos que utilizan la explotación a cielo abierto y la lixiviación por cianuro, que es en San Luis Potosí y en especifico los opositores a la empresa que él representa han hecho que sea la compañía que mas permisos ha obtenido a lo largo la historia, lo cual es impreciso, toda vez que los supuestos permisos obtenidos, no tienen vida jurídica y legal, a saber:


1.- la autorización ambiental y el cambio de uso de suelo para desarrollar un proyecto minero en el municipio de Cerro de San Pedro, D.OO.P.100.0330 de fecha 26 de febrero de 1999, anulado por resolución Noveno Tribunal Colegiado en Materia Administrativa del Primer Circuito. El 5 de octubre de 2005 en los amparos directos 65/2004 y 24/2005.

2.- Autorización ambienta, SGPA/DGIRA:DG.0567/06 de fecha 19 de abril del 2006, fue anulada con fecha 12 de noviembre de 2009 mediante oficio S.G.P.A./DGIRA.DG.7933.10, esto ordenado en el amparo 1065/2007 Juzgado XI de Distrito en Materia Administrativa en el DF.

El Juzgado XI de distrito de primer Circuito, estableció el dia 30 de abril del 2008 ilegal el cumplimiento de la ejecutoria del amparo 24/2005 cuando otorgo nuevo permiso a la MSX el 10 de abril del 2006, con el oficio SGPA/DGIRA:DG.0567/06, dicha sentencia fue confirmada por el Primer Tribunal Colegiado en materia Administrativa de Primer Circuito en el expediente 215/2008.

3.- la autorización ambiental S.G.P.A./D.G.I.R.A./D.G./5968, otorgada con fecha 5 de agosto de 2011, fue anulada con fecha 10 de julio del 2012, por el Juzgado Cuarto de Distrito del Centro Auxiliar de la Tercera Región, con residencia en Guadalajara, Jalisco, bajo el expediente 130/2011

Así mismo, se debe tomar al pie de la letra el artículo 182 de la Ley General de Equilibrio Ecológico y Protección al Ambiente (LGEEPA) que establece:

ARTÍCULO 181.- En caso de que se expidan licencias, permisos, autorizaciones o concesiones contraviniendo esta Ley, serán nulas y no producirán efecto legal alguno, y los servidores públicos responsables serán sancionados conforme a lo dispuesto en la legislación en la materia. Dicha nulidad podrá ser exigida por medio del recurso a que se refiere el artículo anterior.

Es decir, todos los permisos que se hayan otorgado son nulos y no tienen efecto legal, de tal forma que el director de la empresa Minera San Xavier, no es preciso, porque si bien ha “obtenido” permisos, estos no tienen vida jurídica y omite decir que en la actualidad no cuenta con ninguno que le permita operar legalmente.

De igual forma, es de hacer notar que dicho sujeto “especialista” jamás menciona situación alguna relativa a la contaminación con metales pesados que provoca la industria minera, es parcial en cuanto al uso del cianuro pues no menciona la enorme cantidad de agua potable que utiliza el proceso y establece que la minería requiere “pruebas” de que los proyectos provocan es tipo de contaminación, modificando a su conveniencia los argumentos de los opositores, dejando a un lado que la denuncia de los ambientalistas se basa en los mismos argumentos que expresan las empresas en sus manifestaciones de impacto ambiental, basta el ejemplo de la Manifestación de Impacto Ambiental (anulada por supuesto) que presento la Minera San Xavier en 1999:

…el promedio de material extraído del tajo será de 75.000 toneladas al día , en su página 17 señala: APARIENCIA VISUAL Y RELIEVE : Definitivamente el paisaje se verá afectado muy significativamente… y considera que el impacto será ADVERSO, DIRECTO, PERMANENTE E IRREVERSIBLE…

En ese orden de ideas, llama a los argumentos “acusaciones”, lo cual es aberrante, y es ejemplo de la estrategia de las empresas para desinformar a la población, toda vez que los manifestaciones que los opositores hacen públicas tienen su sustento en la misma manifestación de impacto ambiental que las empresas presentan, es decir, el documento que establece el artículo 28 de la LGEEPA según el artículo 30 de la misma, es una presentación que hacen las empresas a la autoridad ambiental de sus procesos y establece en dicho documento las cantidades de reactivos, explosivos, ruidos, polvos, gases , maquinarias etc. Así como los peligros que entrañan los proyectos de ese tipo y su propuesta de “remediación y/o mitigación” es decir los opositores a dichos proyectos se inconforman al conocer que en su localidad ocurrirán procesos que afectan a la salud y al medio ambiente anunciados por las mismas empresas.

En el caso del proyecto de Cerro de San Pedro, se determino que es inviable, tanto por sus efectos al medio ambiente como por la declaración de que esa zona del estado debe someterse a una política de restauración por estar gravemente contaminada, y por los peligros que implica no solo al municipio de Cerro de San Pedro sino a todo el Valle de San Luis Potosí, las actividades destructivas que realiza ese tipo de industria, así las cosas, las irresponsables, imprecisas y tendenciosas declaraciones del empleado de la trasnacional, no se pueden esperar en otro sentido que el defender su empleo, esto a costa del derecho al medio ambiente sano que todos tenemos.

Desde: FAOantiMSX

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