miércoles, 29 de febrero de 2012

Mineria - Los tentáculos canadienses

“El M4, detalla, nace de las grandes afectaciones de las mineras extractivas canadienses o con oficinas en ese país, que son 70% de las que operan en estos países mesoamericanos.”


Veronica Espinosa . Revista Proceso. Edición 1842 – Febrero 2012

La lucha en defensa del ambiente que ciudadanos y pueblos indígenas libran contra la minería –particularmente la canadiense– no podría tener peor saldo al final de este sexenio: persecución penal y exilio de activistas, desplazamiento de comunidades, devastación ecológica y asesinato de sus líderes.

En contraparte el gobierno federal duplicó en poco más de una década el número de concesiones y terrenos entregados a los consorcios mineros canadienses, que han encontrado en las autoridades mexicanas la mejor comparsa para extender sus dominios, como lo están haciendo en casi toda América Latina.

Un balance de la Red Mexicana de Afectados por la Minería (REMA) –elaborado con datos de la Cámara Minera de México (Camimex) y de la Secretaría de Economía (SE)– concluye que en los sexenios de Vicente Fox y de Felipe Calderón se consumó abiertamente la entrega de decenas de concesiones mineras, gracias a las reformas legales que se avalaron en tiempos del PRI con ayuda de los panistas.

La mayoría de esas concesiones han sido entregadas a empresas de Canadá o con representación u oficinas en ese país, debido a las facilidades que a través del TLC y en términos fiscales brinda México para que aquéllas entren y apliquen sus sistemas de minería extractiva de tajo abierto, altamente contaminantes.

Asimismo prevalece la impunidad en el caso de los asesinatos de militantes de la REMA como Mariano Abarca en Chiapas (en 2009) y Bety Cariño en Oaxaca (en 2010) y se irrumpe en regiones sagradas de los pueblos indígenas o en reservas naturales, como ocurre en Real de Catorce en perjuicio de los huicholes. Además hay un detrimento irreversible de las fuentes de agua y se atenta contra las formas de vida de los pobladores de esas regiones (Proceso 1805 y 1831).

Para contrarrestar la desinformación sobre los efectos nocivos de la minería extractiva, organizaciones de varios países latinoamericanos integraron el pasado 29 de enero en Valle de Siria, Honduras, el Movimiento Mesoamericano contra el Modelo Extractivo Minero (M4) con la participación de delegaciones de México, Panamá, Honduras, Guatemala, Costa Rica y El Salvador.

Estrategias comunes

La REMA surgió en 2008 durante un encuentro de la red civil Movimiento Mexicano de Afectados por las Presas y en Defensa de los Ríos, en Temacapulín, Jalisco, donde la resistencia comunal se enfrenta a la imposición del megaproyecto de la presa El Zapotillo. En asamblea celebrada en Guanajuato a fines de 2010, los grupos de la REMA concluyeron que actualmente la minería extractiva es la actividad de mayor impacto social y ambiental negativo, por encima de las represas.

En conversación con Proceso, Gustavo Castro, de la REMA, afirma: “En Chiapas a la minería se le han entregado más de un millón de hectáreas, como parte de los compromisos del gobierno de garantizarles la seguridad en la explotación; no quieren problemas con ejidos o comunidades. Y así va la cosa en Oaxaca, Sonora o Zacatecas”.

Los daños en todos los ámbitos son colosales. “No es lo mismo que hacer una carretera, caso en el que se expropia tierra y los ejidatarios quedan de un lado o del otro. Con la minería les quitan la tierra y el agua y los enferman. Las mineras dejan 1 o 2% de recursos al país y lo demás se lo llevan. Y la explotación de agua y bosques es irreversible”, dice.

Información de la SE revela que sólo en 2007 –primer año de gobierno de Calderón– las exportaciones mineras ascendieron a 8 mil 752 millones de dólares y se dieron dos mil 424 concesiones, equivalentes a 10% de todas las vigentes hasta ese año.

Por eso “va creciendo y avanzando el movimiento social buscando estrategias comunes, no sólo en México sino en Latinoamérica, contra la minería. Es uno de los proyectos que más está generando reacción comunitaria”, dice Castro.

Centroamérica, afectada

La impunidad de los asesinatos de líderes como Abarca es otra de las causas fundamentales de que se busque una mejor organización. “Hay otro tipo de afectaciones: cárcel a líderes comunitarios, amenazas de muerte, represión. Falta que con los cambios a la Ley de Seguridad se argumente terrorismo”, ironiza Gustavo Castro.

El M4, detalla, nace de las grandes afectaciones de las mineras extractivas canadienses o con oficinas en ese país, que son 70% de las que operan en estos países mesoamericanos.

Hay casos paradigmáticos en la región, que son motivo para que los activistas dirijan sus baterías hacia esa industria, como la contaminación con plomo y las enfermedades de los habitantes del Valle de Siria, en Honduras, donde operó Gold Corp.

En Guatemala la actividad de Minera Marlin ha tocado territorios tradicionales de los pueblos indígenas y hay una recomendación desatendida de la Corte Interamericana de Derechos Humanos para que esa empresa suspenda actividades.

En El Salvador, Pacific Rim incluso demandó al país por una suma multimillonaria debido a la obligada suspensión de actividades… además de que cuatro activistas salvadoreños fueron asesinados.

En México destaca la incursión, con nuevas concesiones mineras, en el territorio sagrado Wirikuta en San Luis Potosí. Antes estaba la lucha ciudadana contra la instalación y operación de la Minera San Xavier (filial de la canadiense New Gold) en Cerro de San Pedro, una zona protegida que ha quedado devastada por el uso de la técnica de tajo abierto.

En este caso se suma la persecución del exgobernador potosino Marcelo de los Santos contra algunos activistas, uno de los cuales, el abogado Enrique Rivera Sierra, se vio obligado a salir del país luego de que en abril de 2006 fue golpeado por “guardias blancas” de la Minera San Xavier y el gobierno, en lugar de atender su denuncia, enderezó una acusación en su contra por sedición.

Es obvio, dice Gustavo Castro, que el interés por la extracción de oro va en aumento por la crisis económica mundial y por la inestabilidad del dólar y del euro. Los inversionistas buscan las mejores garantías para sus capitales “y el oro lo es”.

Los gobiernos otorgan todas las facilidades y se encargan de dar seguridad a las empresas en materia de tenencia de la tierra. “Pero cuando la empresa se va, el gobierno se queda con todo el problema socioambiental, sin recursos y sin agua”, como ya se vio en Honduras y otros países.

El M4 ya trabaja en articular nuevas estrategias para la defensa de los territorios y de los derechos humanos. “Prácticamente hemos hecho de todo y las mineras siguen avanzando, aunque la creatividad de la lucha en la región es increíble”.

Del otro lado, la embajada de Canadá en México distribuye un manual para difundir los beneficios de la minería, con orientación para facilitar la negociación con las comunidades indígenas y campesinas para poder hacer la extracción de minerales. “Es decir”, señala Castro, “también hay una actividad muy fuerte del gobierno canadiense, con apoyo del mexicano”.

En adelante para la REMA y el M4 el reto es “hacer conciencia efectiva del impacto que la minería en México tiene y tendrá si continúa este avance. Hace falta más información”.

Proceso (México)

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Enlaces de interes:

jueves, 16 de febrero de 2012

El engaño de la minería responsable

El caso del Ecuador
Los perversos versos de la minería

El engaño de la minería responsable
Carlos Zorilla

Cuando se trata de venderle al público la idea de que la minería a gran escala no causará mayores impactos ambientales y sociales, los empresarios y funcionarios gubernamentales usan el término  “minería responsable”. Ese  término fue una creación de las agencias de publicidad de las grandes empresas mineras para crear la imagen que la minería moderna y a gran escala es “responsable” fiscal, ambiental, y socialmente, y que es muy distinta a la minería de “antaño” y a la pequeña minería en cuanto a sus impactos sociales y ambientales. Parte del paquete publicitario incluye la idea de que todos los problemas de la minería son estrictamente técnicos, y que se pueden resolver con tecnología de punta.
 
Millones de dólares se han invertido- y se invierten- (videos, spots televisivos, publicidad impresa, foros, etc.), para vender esa falsa imagen y convencer al público que la gran minería no contaminará las aguas, que tributará “responsablemente”, y que no impactará a las comunidades ni al medio ambiente de forma significativa. En el Ecuador la propaganda publicitaria ha sido recogida y difundida por el presidente Rafael Correa quien ha dicho públicamente y en varias ocasiones, cosas como que “con la minería responsable se puede recuperar el 95% de los impactos” (a), y que “seremos los primeros en oponernos a los proyectos mineros que atenten contra el medio ambiente” (b)
 
Sin embargo, como se argumenta y sustenta a continuación, dadas las condiciones políticas, ambientales y geológicas del país, la minería “responsable” y la recuperación del medio ambiente en las proporciones anunciadas son simplemente imposibles.
 
Lamentablemente, el discurso de la minería responsable ha sido adoptado con todo fervor por funcionarios del gobierno y ciertas ONG, y al hacerlo,  ayudan a las empresas a crear un escenario falso de una actividad económica que, por más moderna o técnica que sea, ha sido- y actualmente es- entre las más ambiental y socialmente destructivas  del mundo; y que además es campeona en evitar el pago de impuestos.
 
Por qué la minería “responsable” no es factible en el Ecuador.
 
Cuando uso el término minería responsable en el presente documento, me refiero a la minería “menos impactante”, o menos contaminante, ya que después 17 años de investigación en el tema, no he constatado la existencia de una minería responsable.
 
¿Qué es la minería responsable? Para empezar, acordemos que estamos hablando de la minería a gran escala. A este tipo de minería, en general, es al que el gobierno se refiere cuando habla de minería responsable.  Por otra parte, quienes han participado más activamente en definir lo que es minería responsable son las empresas multinacionales, cuyo único interés real es explotar minerales de la forma más rentable posible, e incluye crear una falsa imagen de los verdaderos impactos  de la gran minería.  En este trabajo publicitario, los gobiernos han participado con un bajo perfil, y más que todo, haciendo eco de lo que le dicen las empresas. Los más afectados por esta industria, las comunidades, pueblos indígenas, gobiernos locales, han sido, al igual que las ONG (con pocas excepciones), los grandes ausentes en la construcción de lo que podría algún día llegar ser minería responsable.
 
La minería a gran escala- y de modo especial la minería a cielo abierto- la cual es la que se pretende llevar a cabo en la mayoría de yacimientos ecuatorianos es la actividad económica más impactante ambientalmente que existe, y la más contaminante (ver a continuación, el texto: La cara tóxica de la minería). Supone realizar un tajo abierto de cientos de metros de profundidad y kilómetros de diámetro que destruye por completo- y de forma permanente- toda la capa vegetal, de no solo el área de la mina en sí, si no, de cientos, o miles de hectáreas alrededor utilizadas para botaderos de desechos sólidos, piscinas de relaves y otras instalaciones sin las cuales las minas no pudieran funcionar.  Muchos de estos impactos se registran también en el caso de la minería subterránea. Al exponer al ambiente metales pesados que están protegidos por el suelo y subsuelo, la acción desencadena procesos de contaminación ambiental que perduran siglos. Al contrario de lo que manifiesta el presidente Correa y las empresas, el ambiente de este tipo de minería jamás se podrá recuperar “en un 95%”, y definitivamente sí atenta contra “el medio ambiente”, y los derechos de la naturaleza; y los impactará contundentemente.
 
Definición de minería responsable. Si es que algún día existiera la minería responsable, ésta respetaría ciertos principios fundamentales, como el derecho de las comunidades y gobiernos locales de decidir sobre  la minería y cualquier otra actividad que represente un riesgo a su bienestar o su futuro sustentable, y que es parte ineludible del derecho a la consulta, o consentimiento previo. Sin el respeto genuino de este derecho, la minería responsable es una farsa.
 
La consulta no tiene sentido a menos que las decisiones de las comunidades sean vinculantes. Conlleva el derecho de éstas (una vez adecuadamente informadas y libre de presiones) de escoger la mejor vía de desarrollo la cual conserve la armonía con el ambiente, proteja su riqueza social y cultural, garantice un medio ambiente equilibrado y libre de contaminación, y que no represente un riesgo de alterar la paz dentro de la comunidad y de sus hogares.
 
Una minería realmente responsable reconocería que, en ciertas situaciones y áreas, la minería no representa el mejor uso del suelo o de emprendimiento económico. Estos sitios deben ser áreas destinadas a otro régimen de desarrollo o de protección.  Por ejemplo:
 
-  Áreas de bosque nublado y páramos que protegen las cuencas hidrográficas y almacenan agua. Recordemos que la minería metálica contamina el agua con metales pesados y degrada el suelo y los bosques. Estos sitios incluyen áreas ricas en aguas subterráneas, o freáticas.
 
-  Donde exista un  excepcional potencial turístico, agropecuario, de producción hidroeléctrica, o riqueza arqueológica. ¿Qué sentido tiene destruir el patrimonio cultural milenario, impactar actividades sustentables, o el  agua, la  tierra, y el clima que le dan vida a miles de campesinos, pueblos ancestrales y pescadores y recolectores de mariscos, para sustentar una industria que dura un par de décadas?
 
- Sitios que albergan especies en peligro de extinción. La minería a gran escala en estos sitios violaría los derechos de la Naturaleza.
 
- Donde exista inaceptables riesgos sísmicos (fallas tectónicas, por ejemplo).
 
- En cualquier lugar donde las condiciones climáticas o hidrológicas, o la composición de la mena (subsuelo mezclado con metales) pueda generar drenaje ácido de minad. El  drenaje ácido de mina introduce metales pesados al ambiente, contamina ríos, quebradas y aguas subterráneas, y contamina por siglos. Dicha contaminación no se limita a las áreas mineras, también puede afectar a comunidades, agricultores o pescadores a cientos de kilómetros de distancia de las minas.
 
Una minería responsable con el ambiente reconocería que antes de iniciar actividades tan ambientalmente impactantes, es absolutamente indispensable contar con datos confiables- y de muchos años de estudio y recopilación- sobre la pluviosidad, hidrografía  y geología, del área a ser intervenida; datos que el Ecuador simplemente, con muy pocas excepciones, no los tiene.
 
Por último, la minería “responsable” es totalmente incompatible en países donde existen funcionarios gubernamentales, o instituciones estatales irresponsables o corruptos.  Si es que algún día existiese la minería “responsable” es indispensable que existan instituciones estatales imparciales y objetivas, las cuales activamente velen por los derechos individuales, colectivos y de la naturaleza consagrados en la Constitución, antes de proteger los derechos empresariales. No se puede hablar de minería responsable si la gestión minera está a cargo de funcionarios que aprueban Estudios de Impacto Ambiental y Auditorías Ambientales tan malos como los elaborados en el país que, además, flagrantemente violan procesos de consultas, tal como se ha venido haciendo en la actualidad. De igual manera se necesitan Cortes justas, una Asamblea independiente, y una función Ejecutiva equilibrada e imparcial.
 
Es este contexto, es realmente lamentable que el Ejecutivo siga apostando por una actividad económica que es tan incompatible con la  historia, las culturas, y la Naturaleza del país, y que erosione, tal como lo viene haciendo, las instituciones democráticas de la nación.
 
El Ecuador no tiene por qué verse obligado a escoger el socavón oscuro que representa el desarrollo minero a gran escala. Si fuéramos un país desértico (como una buena parte de Chile), con pocos  elementos naturales para utilizarlos sustentablemente, tal vez se podría argumentar que las circunstancias nos obligan a emprender la vía del desarrollo minero a gran escala, pero aún en esa situación hay graves problemas ambientales.
 
Pero contamos con tierras productivas, excepcional biodiversidad, riqueza singular de ecosistemas de bosques y páramos,  ríos limpios,  gran potencial turístico, y una riqueza cultural, que nos hace la envidia de muchos.
 
Fuentes: La farsa de la minería responsable
 
 
 
c. Climáticamente, en el Ecuador se hace imposible la minería responsable- o menos contaminante- por que la alta pluviosidad en las áreas mineras donde se encuentra la mayoría de los yacimientos ecuatorianos de cobre, donde llueve entre 3.000 y 4.000 milímetros por año, en promedio. Hay años que llueve más (años del fenómeno la Niña).  En contraste, las condiciones climáticas de la gran mayoría de países que se extraen minerales como el cobre a cielo abierto, son desérticas (Chile), o áridas a semi-áridas (Estados Unidos).  En países albergando condiciones ambientales similares a los del Ecuador: alta pluviosidad, montañoso, bosques tropicales, riesgos sísmicos, etc., (como el proyecto Ok Tedi en Papúa Nueva Guinea), los impactos ambientales han sido devastadores1.
 
 d. El fenómeno conocido como Drenaje Ácido de Mina (DAM) se da cuando la mena de una mina (subsuelo mezclado con minerales comerciales) contiene azufre y metales pesados, y se expone al aire y el agua.  El azufre al disolverse en el agua la vuelve extremadamente ácida (a veces tan ácida como el líquido de las baterías de vehículos). Al acidificarse, el agua disuelve  los metales pesados de los desechos mineros, y les transporta en las redes hidrográficas aledañas. Hasta que la naturaleza  neutralice el azufre, los desechos siguen produciendo drenaje ácido, un proceso que puede durar siglos, o miles de años.
 
- Carlos Zorrilla. Activista. Co-fundador de la DECOIN, de la Asociación de Caficultores de Intag y de la Red Nacional de Bosques Privados. Residente de la zona de Intag desde 1978. Autodidacta en impactos de la minería a gran escala.
 

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Repudian proyecto minero San Antonio en reunión de información pública.

Publicado por Raymundo Leon Verde 
Febrero 15, 2012
La Paz, BCS, 15 de febrero.- Con una mayoría de ponencias y manifestaciones de los asistentes en contra se llevó a cabo en esta ciudad la reunión pública de información del proyecto San Antonio de la minera La Pitalla, filial de la corporación estadunidense Argonaut, que pretende la explotación de una mina de oro a cielo abierto en el sureste de este municipio, a 40 kilómetros de la ciudad de La Paz.

Tras la presentación de las 52 ponencias registradas, el Consejo Consultivo para el Desarrollo Sustentable, órgano de consulta de la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales para facilitar la participación de la sociedad civil en la política ambiental, núcleo Baja California Sur, recomendó a la Dirección General de Riesgo e Impacto Ambiental (Dgira), no autorizar la Manifestación de Impacto Ambiental (MIA) del proyecto minero.

Francisco Javier Guzmán Roa, presidente del organismo, señaló que de acuerdo al análisis de la MIA existen inconsistencias y falta de información en el contenido de los capítulos, por lo que sugirió a la Dgira y a la propia Semarnat que el documento sea ampliado para que demuestre que da cumplimiento a las leyes y reglamentos ambientales con los que tiene relación.

El Consejo Consultivo pidió, asimismo, que se solicite a la minera La Pitalla que dentro de la MIA se incluya un capítulo específico que aclare y defina cómo está vinculado el proyecto como en programa del Plan de Desarrollo Urbano de la ciudad de La Paz porque en éste las unidades de gestión ambiental no contemplan la actividad minera.

La reunión se desarrolló en el hotel Gran Plaza de esta ciudad, donde se tuvo que cambiar el salón programado porque la asistencia rebasó las expectativas de los organizadores.

La empresa acarreó a unos doscientos supuestos pobladores de la comunidad de San Antonio, lugar cercano a la mina proyectada, a los que vistió con camisetas de respaldo y pagó la comida en el restaurante del hotel que fue reservado en su totalidad.

Sus manifestaciones de apoyo, sin embargo, fueron silenciadas por una abrumadora mayoría de opositores al proyecto que con pancartas, gritos, abucheos y hasta mentadas de madre repudiaron a los representantes de la minera, por lo que el titular de transparencia y acceso a la información de la Semarnat, Mateo Castillo Ceja, coordinador de la reunión, en varias ocasiones amenazó con suspender el encuentro por falta de condiciones adecuadas.

El Consejo Consultivo, en su análisis de la MIA, consideró que el proyecto San Antonio no demuestra en forma suficiente que el acuífero no se afectará y existe poca información respecto el tratamiento de las aguas residuales.

Señaló que la minera propone un fondo de 4.6 millones de dólares para labores de restauración en los cuatro años siguientes al cierre de la mina, pero no expone los mecanismos que aseguren el cumplimiento de las medidas de mitigación a largo plazo ni tampoco en caso de un accidente ambiental o abandono del proyecto.

Advirtió que la MIA no explora la concatenación entre el proyecto San Antonio y las actividades económicas, consideradas prioritarias para el desarrollo de la entidad como el turismo y la agricultura.

En la MIA no hay información con respecto al comportamiento estacional de la flora y fauna del área del proyecto; no presenta evidencias de éxito en el trasplante de especies vegetales; no hace mención a la preservación del hábitat para la fauna que se localiza en el predio; no presenta un estudio que demuestre la afectación que habrá en el ecosistema; ni hace referencia a la ubicación de los corredores biológicos que se verán afectados.

Puntualizó que el documento además tendrá que demostrar que cumple con leyes y reglamentos como la Ley General del Equilibrio Ecológico y la Protección del Ambiente, la Ley General para la prevención y Gestión Integral de Residuos, la Ley General de Aguas Nacionales, la Ley Minera y la Ley de Armas de Fuego y Explosivos, entre otros.

En el evento fue notoria la ausencia de los legisladores federales y estatales, responsables de la regulación en materia minera, mientras mezclado entre el público el director de la minera Concordia, Héctor Araya, observó el repudio de estudiantes, profesores y ambientalistas contra la minera La Pitalla.

Las organizaciones civiles Medio Ambiente y Sociedad, Niparajá, Cemda e investigadores del Cibnor, Cicimar y la Universidad Autónoma de Baja California Sur coincidieron en señalar que el proyecto no es viable debido a que afectaría el paisaje, el ecosistema, contaminaría los acuíferos de la zona y no cumple con las leyes y reglamentos en materia ambiental federales y locales.

La reunión concluyó con airados gritos de “fuera, fuera, fuera” hacia los empresarios de La Pitalla que se vieron obligados a salir por una puerta lateral del salón que fue resguardada por elementos de seguridad a fin de que los opositores al proyecto no los siguieran.
Castillo Ceja informó, al final, que la reunión no fue suspendida por falta de garantías de seguridad, sino porque terminó el tiempo programado en la convocatoria (18:00 horas), de manera que las respuestas que faltaron a las 42 preguntas pendientes serían contestadas por los promoventes por correo electrónico.

El director de la minera Pitalla, Jorge Alberto Díaz Avalos, en su oportunidad, informó que el proyecto consiste en la explotación de una mina de oro a cielo abierto en un predio de 756 hectáreas, ubicado en la cuenca de Los Planes, a 40 kilómetros de la ciudad de La Paz.

Explicó que en 2007 se iniciaron los trabajos de exploración en la zona, en la que se detectaron 1.6 millones de onzas de oro contenida en 38 millones de toneladas de roca.

Puntualizó que en 2011 llevaron a cabo labores de caracterización de sitios para entender el entorno, por lo que el 15 de diciembre presentaron ante las autoridades ambientales la Manifestación de Impacto Ambiental.

La Pitalla obtuvo 15 concesiones del gobierno federal con una superficie de 46 mil 328 hectáreas con vigencia de 50 años para la extracción de oro a cielo abierto en el municipio de La Paz, pero el proyecto San Antonio se limita a 756 hectáreas.

Según lo ambientalistas, de aprobarse este proyecto abriría la puerta para que en el futuro pudieran ser explotados otros predios dentro de las mismas concesiones, todo a cambio del pago de 5 pesos por hectárea y la destrucción del entorno.

viernes, 10 de febrero de 2012

Declaración de Wirikuta.





San Luis Potosí, Real de Catorce “Wirikuta” a 7 de febrero 2012


Los hermanos y hermanas provenientes de los Estados de Durango, Jalisco y Nayarit de los centros ceremoniales y comunidades siguientes: Santa Catarina, Pochotita, Las Latas, San Sebastían, San Andrés Cohamiata, Ocota de la Sierra, Tuxpán de Bolaños, las Guayabas, Cohamiata, El Ciruelillo, Guadalupe Ocotán, El Nayar, Tepic, Zitakua, Cerro de los Tigres, San José, Santiago Ixcuintla, Mesa Nuevo Valey, Bancos de Calitique, Bancos de San Hipólito, Puerto de Guamuchil, Mezquital Durango, reunidos el día de hoy hacemos el siguiente:

PRONUNCIAMIENTO

Que en seguimiento a la lucha iniciada por los pueblos wixaritari, y de las organizaciones de la sociedad civil, hacemos del conocimiento a la sociedad en general.

PRIMERO.  Que tomando en consideración que los sitios sagrados que nos han legado nuestros ancestros, los hemos seguido caminado por la ruta de los cuatro puntos cardinales; es por ello que de manera respetuosa y pacífica estamos defendiendo lo que para nosotros es nuestra esencia de la vida.

SEGUNDO. Que a partir de esta ceremonia realizada por los pueblos presentes se crearon más lazos espirituales que fortalecen nuestros camino hacia el respeto de la diversidad cultural.

TERCERO. Reafirmamos que el conocimiento ancestral heredado por nuestros padres y mayores es un legado para la humanidad y el mundo.

CUARTO. Los sitios sagrados para el pueblo Wixárika son escuelas de formación espiritual por ello en el momento que se realizan proyectos que causan daño en nuestro entorno ese día entristecen nuestros corazones y muere nuestro ser.

QUINTO. Declaremos que este encuentro es trascendental e histórico por la estrecha relación cultural que nos hermana por que el camino espiritual está guiada por el mismo color del maíz del venado y del jícuri.

SEXTO. Que continuamos defendiendo nuestro lugar sagrado Wirikuta, de las concesiones mineras que pretenden destruir nuestros recursos naturales como una forma de vida ancestral.

SEPTIMO. Ofrecemos y pedimos un trato respetuoso a nuestros hermanos habitantes en el área protegida de Wirikuta, ya que nuestra lucha espiritual, no es contra su bienestar familiar y económico ya que nuestra causa es por la protección del ecosistema como patrimonio de nuestra madre tierra.

OCTAVO. Exigimos de nuestras autoridades competentes mayor sensibilidad para la atención de los proyectos mediante una consulta previa informada y consensada en los pueblos.

NOVENO. Nuestro reconocimiento y gratitud a todas aquellas personas, organizaciones, redes civiles, universidades, artistas, intelectuales, medios de comunicación, ONGs internacionales que se han solidarizado y hermanado con esta causa haciéndonos sentir que no estamos solos en esta lucha, partimos juntos y llegaremos juntos a cerrar este ciclo con un buen final.

DÉCIMO. Por último hacemos saber a la opinión pública que el pueblo Wixárika se encuentra unido, en pie de lucha espiritual, que no permitiremos que muera nuestra herencia cultural y como consecuencia nuestra convivencia con nuestros ancestros y de la madre tierra.

  

Firma y sellan las autoridades comunales y locales.

Juan Torres González, Presidente comisariado Tuapurie-Santa Catarina

Fermín Muñoz Carrillo, Gobernador Tradicional Comunidad Mesa de Nuevo Valey

Felipe Serio Chino, Unión Wixárika

Santos de la Cruz Carrillo, Presidente Bienes Comunales autónomo de Bancos de San Hipólito, Mezquital, Durango

Totopica Robles Tela, Presidente de cultura, Tuapurie-Santa Catarina, Mezquitic, Jalisco.

Alejandro Carrillo Enriquez, Consejo de Vigilancia de la Comunidad de Santa Catarina de Cuexcomatitlán

Pascual Pinedo Hernández Gobernador de la Comunidad de Santa Catarina Cuexcomatitlán

Marcos Torres Robles. Juez auxiliar de la Comunidad de Santa Catarina Cuexcomatitlán

FORO INFORMATIVO EN XALAPA.

FORO INFORMATIVO: SÁBADO 11 DE fEBRERO DE 12 A 17 HORAS





martes, 31 de enero de 2012

Firma en Apoyo: No a la mina Caballo Blanco en Veracruz.

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Contaminación y #minería.

Queridos amigos:

En los últimos tiempos, numerosas comunidades han expresado su preocupación ante grandes proyectos mineros, que podrían afectar sus condiciones sanitarias y ambientales. Las mayores objeciones van contra la  minería a cielo abierto que utiliza procesos de lixiviación con cianuro.

El cianuro tiene una merecida mala prensa, y los méritos suficientes como para ser el malo de la película, como recordarán los lectores de Agatha Christie, en una de cuyas novelas a alguien le echan cianuro en el champagne.

Los especialistas dicen que es posible tenerlo bajo control, como hacen en muchas otras industrias, que no tienen una imagen pública tan desfavorable como la gran minería. Los posibles afectados no les creen y piensan que hay intereses económicos detrás de esa excesiva confianza.

¿Cómo pensamos este conflicto?

Tal vez nos ayude ubicar los problemas en el territorio en el que ocurren. En Argentina, los grandes proyectos mineros se localizan en zonas que son, a la vez, semiáridas y sísmicas.

Zonas semiáridas: Los grandes proyectos mineros consumen agua en cantidades difícilmente imaginables. Las leyes vigentes ordenan que antes de cada proyecto se realicen estudios que procuran estimar el daño que ese proyecto haría al ambiente y la forma de evitarlo o paliarlo. Como siempre, la trampa se hace casi antes que la ley y las empresas entregan estudios incompletos.

Habitualmente, los estudios de impacto ambiental que entregan las empresas mineras no hacen un balance de la disponibilidad de agua para el conjunto de actividades de la zona. En nuestras zonas andinas, el agua no sobra. La que hay se utiliza toda, a punto tal que Mendoza se niega a soltar agua para las actividades productivas de la Provincia de La Pampa. Está claro que para hacer gran minería allí hay que dejar de hacer otra cosa, tal vez dejar secar los viñedos o abandonar las ciudades. Por eso Mendoza tiene una ley que prohíbe la gran minería con cianuro[i]. No por extremismo ecológico sino por simple sentido común.

Agreguemos que el cambio climático está haciendo que cada vez nieve menos en la cordillera, en una zona en la que los ríos son de deshielo. Y que algunos proyectos (como Famatina y Pascua Lama), no sólo consumirán grandes cantidades de agua donde es escasa, sino que pueden poner en riesgo los mismos glaciares de la que surge.

Zonas sísmicas: Cualquier estudiante de economía podría preguntarse cómo hacen las mineras para generar grandes ganancias, teniendo en cuenta el costo de remover y tratar miles de toneladas de roca para obtener una pequeña cantidad de los minerales buscados.

La respuesta es que, a diferencia de otras actividades industriales, la gran minería no hace una gestión integral de sus residuos peligrosos: simplemente los acumula. El secreto de la rentabilidad es ése: dejar los residuos peligrosos sin tratamiento. Lo que hacen es construir los llamados diques de colas, que son reservorios de millones de metros cúbicos de desechos líquidos y barros con cianuro, arsénico, plomo y demás metales pesados. Estos residuos peligrosos pueden filtrar al subsuelo y desbordar en los ríos y arroyos. Una vez terminada la explotación quedan abandonados. Se supone que la empresa tiene responsabilidad sobre ellos, pero si es una corporación del exterior, no será sencillo obligarla a hacerse cargo si hay problemas.

¿Durante cuánto tiempo permanecen peligrosos esos residuos? Como son metales pesados, serán peligrosos mientras exista vida sobre la Tierra.

Las empresas alegan que se trata de estructuras antisísmicas. Sin embargo, el reciente terremoto y tsunami de Japón de mostró que, ante los hechos, no todas las estructuras calificadas como antisísmicas resisten un terremoto.

De modo que hay riesgo de dispersión de contaminantes que afecten la cada vez más escasa agua usada por los valles cordilleranos, y esos riesgos no desaparecen con el final de la explotación cuando se agoten los minerales, sino que permanecen latentes para siempre.

En algún momento del debate se prometió que las autoridades nacionales y provinciales controlarán que las empresas actúen con la misma tecnología y las mismas precauciones ambientales que en el llamado Primer Mundo. Para ver en qué consisten esas precauciones, les acerco las fotografías de dos casos de rotura de diques de colas y extrema negligencia empresaria, ambos en países europeos:

1 - Rotura de la presa de contención de la mina de Aznalcóllar (Sevilla), el 25 de abril de 1998, y

2 – Derrame tóxico en una mina de bauxita, en Hungría, el 5 de octubre de 2010.

En ambos casos, las empresas habían jurado que las instalaciones eran seguras y las autoridades de ambos países dijeron lo mismo. Y en ambos casos, las empresas se negaqron a hacerse cargo de su responsabilidad económica en los daños y la remediación. Los gastos estuvieron a cargo e los respectivos Estados. Los juicios, por cantidades inimaginables de millones de euros, continúan.

En esta entrega ustedes reciben:

·       Un informe fotográfico de ambos desastres ambientales, para que puedan evaluar qué representa la rotura de un dique de colas para los vecinos afectados. Pueden bajarlo de aquí:


Por el programa en que está presentado (Adobe Reader), la mejor manera de verlo es en Pantalla Completa (en inglés Full Screen) y avanzando con las flechitas del teclado.

·  El recordatorio de mi libro "Historia Ecológica de Iberoamérica" y el contacto con el editor para quienes estén interesados en él.
·       La obra de arte que acompaña esta entrega es “Entrada a la mina”, un mural del mexicano Diego Rivera, pintado en 1923. Pertenece al ciclo "Visión política del pueblo mexicano", y muestra las condiciones sociales de esta actividad en ese momento. Noten que algunos de los trabajadores llevan casco y otros un simple sombrero. No se ven botas de seguridad y en algunos casos, adivinamos que calzan huaraches, una especie de alpargata de fabricación casera.

Un gran abrazo a todos.

Antonio Elio Brailovsky

miércoles, 25 de enero de 2012

#Minería: cavarnos la propia tumba


Los no-ejemplos de EEUU, Australia y Canadá 


El estudio del economista estadounidense Thomas Michael Power, desmiente el discurso usado para justificar la actividad minera en los países en desarrollo y afirma que Estados Unidos, Canadá y Australia no se desarrollaron gracias a la minería sino debido a procesos institucionales, tecnológicos y empresariales más complejos donde la explotación minera no fue necesaria o suficiente para que se produjera. Una mirada sobre el impacto regional y local en esos países, negativo en lo económico y de mínima incidencia en las economías nacionales.


Textos seleccionados y adaptados por la Asamblea de Vecinos Autoconvocados de Esquel - Chubut - Argentina de "¿Excavando hacia el desarrollo? Una visión histórica de la minería y el desarrollo económico" de Thomas Michael Power, Catedrático y Director del Departamento de Economía de la Universidad de Montana. Publicado como investigación de especialista independiente en setiembre 2002.


Introducción


La narración simplista es una forma peligrosa de definir políticas de desarrollo económico. Por eso cuando se promueve la actividad minera como camino obvio –incluso necesario- para los países en desarrollo y sus regiones deprimidas que buscan el crecimiento económico sostenido, el sector minero y sus aliados aplican un "razonamiento por analogía histórica" que tiene forma de cuento popular repetido muchas veces.


Esta analogía que frecuentemente se pretende hacer de la experiencia de desarrollo con la minería de países como Estados Unidos, Canadá y Australia es equivocada porque la minería aisladamente nunca fue un factor estimulante significativo para el desarrollo económico de ninguna de esos tres países.


Esto no quiere decir que la minería no cumplió un rol en el desarrollo de las economías de esas naciones. Sin embargo, este rol fue mucho más sofisticado y complicado que el que presentan las narraciones interesadas que plantean los técnicos y funcionarios ligados al sector minero:


• En esos países la minería estuvo relacionada a una transformación total de la organización empresarial y financiera, la educación y la investigación, la acumulación de capital humano y la expansión de la infraestructura y se vio fortalecida por instituciones políticas muy desarrolladas y estables que respetaban el cumplimiento de la ley, los mercados y la empresa privada.


• Los valores culturales promovían una visión emprendedora de la oportunidad económica mientras las políticas públicas alentaron una distribución amplia de la tierra y los recursos que redujo la desigualdad en el ingreso.


• Los tres países poseen territorios de gran extensión, con amplios mercados internos o externos limítrofes, protegidos por el alto costo del transporte y sus propias barreras comerciales, a la vez que –cuando el proceso de industrialización se puso en marcha- las tres naciones tenían altos ingresos. Eran países "pobres en mano de obra" pero "ricos en recursos naturales".


Casi ninguna de estas condiciones favorables es característica de los países en desarrollo, lo que hace que el "razonamiento por analogía histórica" sea inadecuado para evaluar estos países, siendo un planteo mecánico y demasiado simplista.


Las grandes inversiones en una industria específica (minería) para apoyar un sector determinado de la economía (las exportaciones) por sí mismas no estimularán el desarrollo económico sostenido. Se comprueba que mientras mayor es la dependencia de las naciones en desarrollo en las exportaciones basadas en recursos naturales, más lenta ha sido la tasa de crecimiento de su PBI per cápita.


Además, las inversiones que muchas corporaciones transnacionales quieren hacer en los países en desarrollo no apuntan la generación de oportunidades económicas variadas, una distribución más equitativa de los ingresos y la toma de decisiones democrática, ni se concentran en actividades económicas que promuevan el desarrollo del capital humano e institucional además de fortalecer la fuerza de trabajo y el medio ambiente.


Una propuesta indecente


La minería parece haber cumplido un rol importante en la historia del desarrollo y la consolidación industrial de Estados Unidos, Canadá y Australia logrando su crecimiento económico sostenido. Su historia sugiere que la minería tiende a atraer grandes inversiones y generar rentas considerables, que pueden financiar inversiones adicionales, estimular el desarrollo de la infraestructura de transportes, pagar salarios relativamente altos y apoyar el desarrollo de la industria manufacturera local para el procesamiento de los minerales.


Este razonamiento histórico propone que la minería puede ser potencialmente el "gran impulso" para que los países en desarrollo escapen a la "trampa de los bajos ingresos" que mantiene a muchos de ellos en la pobreza.


Pero la minería no sería un tema polémico si fuera "solo una industria más" con aspectos negativos y positivos similares a la mayoría de las demás actividades económicas.


o La minería hace uso intensivo de la tierra y de los recursos ambientales conduciendo muchas veces a una degradación ambiental significativa y duradera.


o Debido a que los precios de las materias primas minerales tienden a ser volátiles, el ingreso y el empleo en la minería también pueden ser inestables.


o Los proyectos mineros necesariamente merman o agotan los yacimientos minerales que explotan, con una vida útil limitada y habitualmente corta para cualquier proyecto.


o La minería tiende a requerir uso intensivo de capitales, utiliza tecnologías que disminuyen las necesidades de mano de obra y los rápidos cambios tecnológicos han reducido sistemáticamente las oportunidades de empleo local.


o También puede generar enormes excedentes sobre los costos y la lucha por el control y uso de esos remanentes puede ser improductiva e incluso violenta. Los altos salarios relativos y los excedentes relacionados a la minería también pueden exacerbar la desigualdad de ingresos , incrementando el conflicto social y la inestabilidad política.


Los proyectos mineros son presentados fuera del mundo desarrollado concentrándose en los supuestos beneficios potenciales para el desarrollo económico asociado a la propuesta minera, dándolos por descontado o como resultado de análisis muy informales.


El mito y la realidad


Las industrias basadas en los recursos naturales fueron importantes en diversas etapas del desarrollo económico de Estados Unidos, Canadá y Australia pero la industria minera no fue necesaria o suficiente para que se produjera. Después que los europeos arrebataron el control de Norteamérica y Australia a la población indígena radicalmente disminuida, no sorprende que en esa ocupación territorial se utilizara los recursos naturales. Si ese patrón inicial de actividades de colonización fue fundamental para el surgimiento de una economía moderna desarrollada exitosa es otro asunto. El hecho que un evento preceda a otro ni implica que le primero sea la causa del segundo.


Es muy interesante verificar que muchas de las naciones más prósperas del mundo no son ricas en recursos sino todo lo contrario. Territorios pobres en recursos naturales como Japón, Suiza, Irlanda, Hong Kong y Singapur son ejemplos obvios.


En la clasificación de países por la renta nacional por personal del Banco Mundial del año 2002, por lo menos la mitad de las 25 naciones más ricas son consideradas pobres en recursos naturales.


Es claro que el desarrollo basado en los recursos naturales no es necesario para un desarrollo exitoso y tampoco lo asegura. Las lecciones obtenidas del análisis detallado de muchos países son variadas y complejas y contradicen las conclusiones de aquéllos que usan la analogía histórica para abogar a favor de la minería en los países en desarrollo.


El análisis crítico de los datos de las economías de Estados Unidos, Canadá y Australia demuestran que cuando las economías de esos países iniciaban la industrialización y el camino del crecimiento económico sostenido, la minería y las exportaciones mineras no representaron una parte predominante de su economía. A lo sumo la minería logró picos circunstanciales de solo el 6,5% como máximo en la participación dentro de las economías de esos tres países. Esto contrasta de manera dramática con la situación de muchas naciones en desarrollo donde el componente de las exportaciones basadas en recursos naturales represente entre el 10 y 85% del PIB.


Los pueblos fantasmas existen


Yendo a un análisis del desempeño de las economías de regiones o localidades dependientes de la actividad minera en Estados Unidos, Canadá y Australia, debemos considerar sus extensiones geográficas lo cual hace que existan diversos recursos naturales en distintos puntos del territorio.


En Estados Unidos esto llevó a que las extracciones de hierro y carbón se hicieran en determinadas regiones pero la industria del acero se instaló en puntos distantes de las zonas de explotación. El cobre y sus variaciones en los costos de producción produjo un traslado de la explotación hacia otros regiones. Mientras que la extracción de oro y plata recorrió el oeste norteamericano de un yacimiento a otro.


En muchas naciones no desarrolladas no existe esa amplitud territorial y lleva a que las explotaciones se realicen en un país y su procesamiento en otros.


Todavía persiste en Canadá y Australia el patrón de impacto regional masivo debido al corto plazo de aprovechamiento de los yacimientos seguido por su abandono total. El "pueblo fantasma" apareció en el lenguaje estadounidense por el carácter de corto plazo de las explotaciones mineras.


Incluso cuando los yacimientos son tan grandes como para sostener las operaciones mineras durante varias décadas, el impacto económico local con frecuencia no es del todo positivo: los cambios tecnológicos y la inestabilidad de los precios de la materia prima y su interrelación con la mano de obra generaron altas tasas de desempleo, caída de los salarios y depresión de la economía local.


A pesar de la riqueza que la minería genera y de los salarios relativamente altos que se paga a los mineros, muchas comunidades mineras norteamericanas no son prósperas y regiones tradicionalmente mineras se han convertido en sinónimo de pobreza persistente . Últimamente algunos de estos lugares han comenzado a recuperarse como resultado de nuevas actividades económicas no relacionadas con la minería y una migración más flexible.


Una mirada atenta al comportamiento de los índices de crecimiento de los salarios y el ingreso per cápita en muchos condados mineros estadounidenses nos muestra que las remuneraciones crecen más lentamente entre un 30 y 50% que en otros condados.


Mientras que algo parecido sucede con el ingreso per cápita en los condados dependientes de la minería donde en el año 2000 una persona percibía u$s9.500 menos por año que el ingreso promedio en otros condados.


Estos datos demuestran por qué en esos lugares su crecimiento poblacional fue negativo.


El desempleo es mayor en los condados mineros y los estudios demuestran que los altos salarios que paga la minería atraen a trabajadores que esperan obtener uno de esos puestos mientras que los obreros que pierden el empleo no abandonan la zona porque es improbable que encuentren un trabajo con un sueldo tan bueno.


Desde la perspectiva del desarrollo económico, sea cual fuera el impacto de la minería a nivel nacional en Estados Unidos, las actividades mineras no han activado el crecimiento sostenido en las regiones donde se llevaron a cabo. Los condados que actualmente dependen de la minería siguen rezagados en la economía nacional.


Esta experiencia regional contemporánea con la minería en una de las naciones más avanzadas del mundo es una advertencia importante para las naciones en desarrollo: la minería causa serios problemas económicos, llevando a mayor desigualdad regional, al desempleo y a la pobreza.


Conclusiones


Los defensores de la minería exageran el rol de ella en el desarrollo económico de Estados Unidos, Canadá y Australia. La minería cumplió un rol muy modesto en el proceso de industrialización y en la definición de sus patrones de crecimiento sostenido. Solo un pequeño porcentaje del producto económico nacional provenía de la minería. En el proceso seguido por estos países la minería fue parte de un patrón complejo de desarrollo institucional, tecnológico y empresarial que abarcó también a la agricultura, la industria, el comercio y los servicios.


a. El razonamiento por "analogía histórica" exagera intencionalmente los pretendidos beneficios económicos de la minería ignorando las condiciones iniciales específicas y las características históricas seguidas por estos países. Tiende a ignorar los cambios en la economía mundial, la tecnología y la organización empresarial desde esos períodos históricos iniciales. También sobredimensionan la importancia de una sola actividad (la minería) en un sector específico (las exportaciones).


b. Como el proceso del desarrollo económico es muy complejo y abarca el desarrollo de instituciones políticas y sociales, valores culturales, infraestructura pública y capital humano junto con la protección efectiva del medio ambiente, las grandes inversiones en un solo proyecto (una mina) en un sector específico de la economía (las exportaciones) por sí mismas rara vez tendrán impacto sostenido significativo para el desarrollo.


c. Estados Unidos, Canadá y Australia eran ya economías desarrolladas de altos ingresos cuando empezaron la explotación industrial de sus recursos mineros a fines del siglo diecinueve y comienzos del veinte. La minería hizo uso intensivo de conocimientos, tecnología y organización empresarial. Las naciones en desarrollo carecen de estas condiciones.


d. Estados Unidos, Canadá y Australia son países con dimensiones continentales que les permitió desplazar las operaciones mineras de un lugar a otro, los perjuicios económicos a nivel local y regional fueron asimilados y compensados en una economía nacional de grandes dimensiones, además de que estos países no dependían de uno o unos cuantos productos minerales.


e. El impacto económico local de la minería en Estados Unidos, Canadá y Australia usualmente no fue positivo, ocasionó pobreza persistente o produjo pueblos fantasmas. En las últimas décadas, las comunidades dependientes de la minería en estos países desarrollados continúan rezagadas en relación a otras economías regionales y a nivel nacional.


f. Mientras más dependiente de la minería ha sido un país en desarrollo, más deficiente ha sido su desempeño económico. La minería no ha contribuido a sacarlas de la pobreza.


g. La inversiones mineras en los países en desarrollo no pueden estimular el crecimiento económico sostenido. Por el contrario, pueden aumentar el conflicto social, expandir la corrupción gubernamental y empresarial y desplazar la inversión en el capital humano.


h. Cuando la explotación minera ocurre en un contexto constituciones sociales, políticas y económicas subdesarrolladas, las altas rentas que genera hacen que se despilfarre la riqueza del recurso renovable mientras que se incrementa el conflicto social y produce daños casi irreparables en el medio ambiente. Esto puede volver a una nación en desarrollo más pobre de modo definitivo.


Desde: http://www.noalamina.org/mineria-informacion-general/impactos-de-la-mineria/mineria-cavarnos-la-propia-tumba-2


Web - FAO           Red Mexicana de Afectados por la Minería - REMA    

martes, 24 de enero de 2012

FORTUNA SILVER-MINERA CUZCATLÁN, RESPONSABLE DE LA VIOLENCIA


PRONUNCIAMIENTO
LA MINERA CUZCATLÁN, RESPONSABLE DE LA VIOLENCIA EN SAN JOSÉ DEL PROGRESO

§        Organizaciones y comunidades del Valle de Ocotlán y Sierra Norte exigen castigo a la empresa minera Cuzcatlán.
§        Demandan desaparición de poderes en San José del Progreso.

A partir de los lamentables sucesos del día 18 de Enero de 2012, agresión en la que perdiera la vida nuestro compañero Bernardo Méndez, la población de San José del Progreso se encuentra severamente lastimada. Para San José del Progreso no hay ley, justicia o poder que pueda contra la empresa minera Cuzcatlán, ya que los agravios cometidos a la población son amparados   por las autoridades municipales y estatales del estado de Oaxaca.

El gobierno estatal pretende desligar la grave problemática suscitada a raíz de la entrada de la empresa minera, y llevarlo al ámbito interno de lucha por el poder municipal, cuando esto no es así.  Manifestamos que la lucha de la Coordinadora de Pueblos Unidos del Valle de Ocotlán (CPUVO) no ha tenido en ningún momento el objetivo de conseguir algún puesto o cargo político municipal, nuestro planteamiento principal desde principios de 2008 ha sido la cancelación definitiva  del proyecto minero “San José”. Los conflictos sociales y políticos que han terminado con la vida de 3 personas, se deben a la entrada de la empresa minera Cuzcatlán, sin el consentimiento de la población y no por el control y poder del municipio como lo expresan las diferentes instancias del gobierno estatal.

Queremos manifestar que la CPUVO siempre ha privilegiado los canales de diálogo con el gobierno municipal y estatal, sobre todo durante 2011, para solucionar los conflictos políticos y agrarios derivados de la entrada de la empresa minera. El gobernador del estado, Gabino Cué Monteagudo, nunca nos otorgó una audiencia pública, por el contrario guardó silencio. Durante éste año, estuvimos también denunciando que las autoridades municipales contaban con pistoleros para amedrentar a la población, tampoco obtuvimos respuesta.

Queremos alertar que  a nivel estatal se quieren seguir implementando proyectos mineros con el respaldo del gobierno federal, estatal y en algunos casos también municipales, por encima de la decisión de los ejidatarios/as, comuneros/as y ciudadanos/as en general.  Advertimos que todo proyecto que no sea consultado a los pueblos y comunidades de Oaxaca, como lo establecen los tratados internacionales de derechos humanos, desencadenará conflictos graves y actos que lamentablemente terminan en violencia al no encontrar canales institucionales de resolución de conflictos, sobre todo relacionados con la posesión de la tierra, el territorio y los recursos naturales.

En este sentido las comunidades y autoridades municipales y agrarias de Capulalpam de Méndez y los Ocotes han mostrado su solidaridad y las mismas preocupaciones en relación a la entrada de proyectos mineros.

La CPUVO responsabiliza a la empresa minera Cuzcatlán, filial de la empresa canadiense Fortuna Silver de las violaciones a los derechos humanos, confrontaciones, heridos y muertos suscitados en la comunidad desde 2006; al Gobierno del Estado de Oaxaca por su omisión en el conflicto iniciado por la empresa minera; al presidente municipal Alberto Mauro Sánchez Muñoz y al cabildo municipal de San José del Progreso por cualquier acto que atente contra la integridad física y moral de los integrantes de la Coordinadora de Pueblos Unidos del Valle de Ocotlán.

La CPUVO exige al Congreso del Estado y al Ejecutivo Estatal la revocación del mandato de las autoridades municipales de San José del Progreso, ya que son ellos quienes mandaron a disparar contra la población el día 18 de Enero de 2012.

La CPUVO y  las Autoridades Municipales y Agrarias  de Capulalpam de Méndez y los Ocotes exigimos al gobernador del estado, Gabino Cue Monteagudo  nos otorgue una audiencia pública inmediatamente para comunicarle nuestras preocupaciones en relación a los proyectos mineros en el estado.

Exigimos se garantice justicia para el pueblo de San José del Progreso y el castigo a los responsables del crimen cometido contra los compañeros Bernardo Méndez Vásquez – quien murió un día después de la agresión, a causa de las heridas graves provocadas por impactos de arma de fuego y Abigail Vásquez Sánchez -quien reporta su estado de salud como delicado-. Asimismo exigimos conjuntamente una solución de fondo a la problemática de San José del Progreso, la cual consiste en la salida de la empresa minera Cuzcatlán del municipio.

Oaxaca de Juárez, Oaxaca, 23 de Enero de 2012

Atentamente:
Coordinadora de Pueblos Unidos del Valle de Ocotlán; Autoridades municipales y comunales de Capulalpam de Méndez; la comunidad de Los Ocotes; y el Colectivo Oaxaqueño en Defensa de los Territorios: Servicios del Pueblo Mixe, SER Mixe A.C., Servicios para una Educación Alternativa, EDUCA A.C., Unión de Organizaciones de la Sierra Juárez de Oaxaca, UNOSJO S.C., Centro de Derechos Indígenas Flor y Canto A.C., Centro de Derechos Humanos Miguel Agustín Pro Juárez, PRODH A.C., Centro de Derechos Humanos Bartolomé Carrasco Briseño, BARCA A.C.


Firma en apoyo a la Ley C-323 en Canadá

Parlamento de Canadá - Carta Abierta: Pedimos al parlamento de canada aprobar el proyecto de ley C-323





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